¿Le da mareo al girarse en la cama?
Cuando una persona experimenta mareo al girarse en la cama —por ejemplo, al pasar de decúbito supino a lateral o al incorporarse—, el cuadro más frecuente es el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB). Se trata de un trastorno del sistema vestibular en el que pequeños cristales de carbonato cálcico (otoconias), normalmente adheridos al utrículo, se desprenden y migran hacia uno de los conductos semicirculares (más comúnmente el posterior). Al cambiar la posición de la cabeza, estos depósitos móviles desplazan el endolinfa y estimulan de forma inapropiada las células ciliadas, generando una sensación intensa de rotación (vértigo), nistagmo y, a veces, náuseas.
El VPPB es benigno en cuanto a pronóstico —no representa riesgo vital ni indica una enfermedad neurológica grave—, pero puede afectar significativamente la calidad de vida, especialmente en adultos mayores, por el riesgo de caídas. El diagnóstico se confirma mediante la maniobra de Dix-Hallpike, que reproduce de forma característica el vértigo y el nistagmo posicional. El tratamiento de primera línea consiste en maniobras reubicadoras, como la maniobra de Epley (para el canal posterior) o la maniobra de Semont, realizadas por un profesional capacitado (otorrinolaringólogo, neurólogo o fisioterapeuta especializado en vestibuloterapia).
Otras causas menos comunes, aunque importantes de descartar, incluyen alteraciones del flujo vertebrobasilar, migraña vestibular, neuritis vestibular o, excepcionalmente, lesiones cerebelosas o del tronco encefálico. Si el mareo no es estrictamente posicional, persiste en reposo, se acompaña de síntomas neurológicos focales (como diplopía, disartria, ataxia, pérdida de fuerza o alteraciones sensitivas), o aparece tras traumatismo craneal, es indispensable una evaluación neurológica completa y estudios complementarios (como resonancia magnética cerebral).
Se recomienda evitar movimientos bruscos de la cabeza durante los episodios agudos, dormir con la cabeza ligeramente elevada y consultar tempranamente con un especialista para confirmar el diagnóstico y recibir manejo adecuado. La mayoría de los casos responde bien al tratamiento conservador, con tasas de resolución superiores al 80 % tras una o dos sesiones de maniobra reubicadora.