¿Qué se debe hacer ante una obstrucción ureteral que causa hidronefrosis?
La obstrucción ureteral con hidronefrosis es una condición médica urgente que requiere evaluación y manejo oportunos. La hidronefrosis se refiere a la dilatación del sistema colector renal (pelvis y cálices) secundaria a una obstrucción del flujo urinario en el uréter, lo que puede comprometer la función renal si no se trata a tiempo.
El primer paso es identificar la causa subyacente: cálculos renales o ureterales (la causa más frecuente), tumores uroteliales, estenosis ureterales (por traumatismo, cirugía previa o radioterapia), compresión extrínseca (como linfadenopatías, masas pélvicas o embarazo avanzado), o anomalías congénitas como la unión pieloureteral (UPJ). El diagnóstico se confirma mediante ecografía renal, que permite cuantificar el grado de hidronefrosis y valorar la morfología renal; en casos complejos, se complementa con tomografía computarizada sin contraste (para detectar litiasis) o con contraste (para evaluar anatomía y perfusión), o gammagrafía renal con MAG3 para medir la función excretora y la dinámica del vaciamiento urinario.
El tratamiento depende de la gravedad, la duración de la obstrucción, la función renal basal y la presencia de infección asociada. En casos agudos con dolor intenso, fiebre o signos de urosepsis, se debe realizar una derivación urinaria urgente: colocación de sonda doble J (stent ureteral) o nefrostomía percutánea, según disponibilidad y experiencia del equipo. Si existe infección, se inicia antibiótico empírico intravenoso dirigido a gérmenes gramnegativos comunes (como Escherichia coli o Klebsiella) hasta obtener resultados de urocultivo.
Una vez estabilizado el paciente, se aborda la causa definitiva: litotricia extracorpórea (ESWL), ureteroscopia con láser holmio para fragmentación de cálculos, resección endoscópica de tumores, o corrección quirúrgica de estenosis o malformaciones. El seguimiento incluye control ecográfico periódico, análisis de función renal (creatinina sérica, filtrado glomerular estimado) y, en algunos casos, estudios funcionales repetidos para asegurar la recuperación completa de la dinámica urinaria y prevenir daño renal crónico.