¿Qué significa que el dispositivo intrauterino se haya desplazado?
El desplazamiento del dispositivo intrauterino (DIU), comúnmente conocido como «aro anticonceptivo» o «espiral», es un evento poco frecuente pero clínicamente relevante que ocurre cuando el DIU cambia de su posición anatómica ideal dentro de la cavidad uterina. Normalmente, el DIU debe ubicarse fijado en el fondo uterino, con sus brazos extendidos simétricamente hacia las paredes laterales del útero. El desplazamiento puede ser parcial —por ejemplo, descenso hacia el cuello uterino o rotación sobre su eje— o completo, incluyendo la expulsión total (cuando el dispositivo sale por completo del útero, a veces incluso a través del orificio cervical externo) o la perforación uterina (cuando el DIU atraviesa la pared miometrial y migra al abdomen o pelvis).
Las causas más frecuentes incluyen contracciones uterinas intensas durante la menstruación o el puerperio, manipulaciones ginecológicas recientes (como legrados o inserciones de otros dispositivos), alteraciones anatómicas uterinas (como miomas submucosos o malformaciones congénitas), infecciones pélvicas previas que generen adherencias o cambios en la distensibilidad miometrial, y factores técnicos relacionados con la inserción inicial (como colocación inadecuada o tamaño inapropiado del DIU respecto a la cavidad uterina). Además, el riesgo aumenta ligeramente en los primeros 3–6 meses tras la inserción y en mujeres con múltiples partos o antecedente de expulsiones previas.
Los síntomas pueden ser ausentes (desplazamiento asintomático detectado incidentalmente en ecografía), o bien incluir sangrado uterino anormal (menorragia, metrorragia), dolor pélvico crónico o intermitente, dispareunia, o la percepción de los hilos del DIU más largos o más cortos de lo habitual —incluso su desaparición completa. En casos de perforación, pueden aparecer signos de irritación peritoneal, dolor abdominal agudo o complicaciones tardías como adherencias, obstrucción intestinal o endometriosis iatrogénica.
El diagnóstico se confirma mediante ecografía transvaginal (método de elección), complementada si es necesario con histerosalpingografía, resonancia magnética o, excepcionalmente, laparoscopia. Una vez identificado el desplazamiento, la conducta depende del tipo y gravedad: los DIU parcialmente desplazados o expulsados parcialmente suelen retirarse de forma ambulatoria bajo visión directa con pinzas cervicales; los perforados requieren extracción quirúrgica, generalmente por vía laparoscópica, para evitar lesiones viscerales. Tras la retirada, se debe evaluar la indicación de un nuevo método anticonceptivo y, si se desea reinsertar un DIU, asegurar una adecuada valoración ecográfica previa y técnica de colocación experta.