¿En qué mes del embarazo se realiza la prueba de detección de glucosa?
La prueba de cribado para la diabetes gestacional, también conocida como «prueba de tolerancia oral a la glucosa» (TTOG) o «prueba de sobrecarga de glucosa», se recomienda realizarla entre las semanas 24 y 28 de gestación. Esta ventana temporal corresponde al segundo trimestre avanzado y principios del tercer trimestre, momento en que los cambios hormonales placentarios alcanzan su máximo efecto sobre la resistencia a la insulina, lo que incrementa el riesgo de desarrollar hiperglucemia materna.
En mujeres con factores de riesgo elevados —como antecedente previo de diabetes gestacional, obesidad mórbida (IMC ≥ 30 kg/m²), historia familiar de diabetes tipo 2, etnia de alto riesgo (por ejemplo, hispana, afroamericana, asiática o nativa estadounidense), o diagnóstico de glucosa en ayunas alterada— se debe considerar una evaluación temprana, incluso en la primera visita prenatal. Si esta prueba inicial resulta negativa, se repetirá obligatoriamente entre las semanas 24 y 28.
Es fundamental destacar que no se trata de un examen opcional: su detección oportuna permite prevenir complicaciones maternas (como preeclampsia o parto pretérmino) y fetales (como macrosomía, traumatismo obstétrico, hipoglucemia neonatal o dificultad respiratoria). El protocolo habitual consiste en una prueba de 75 g de glucosa en ayunas (según criterios de la OMS o IADPSG), aunque en algunos centros aún se utiliza la prueba de dos pasos (con 50 g de glucosa no ayunada seguida, si es positiva, de una TTOG de 100 g).
Si se diagnostica diabetes gestacional, se inicia manejo multidisciplinar: monitoreo glucémico domiciliario, ajuste nutricional individualizado, actividad física supervisada y, en caso necesario, tratamiento con insulina o metformina bajo estricta indicación médica. El seguimiento posterior incluye controles posparto para descartar diabetes tipo 2 persistente.