¿Por qué se oscurece la encía?
El oscurecimiento de las encías, conocido médicamente como hiperpigmentación gingival, es un fenómeno relativamente frecuente que puede tener múltiples causas. No siempre indica una patología grave, p
El oscurecimiento de las encías, conocido médicamente como hiperpigmentación gingival, es un fenómeno relativamente frecuente que puede tener múltiples causas. No siempre indica una patología grave, pero sí requiere evaluación clínica para descartar condiciones subyacentes importantes.
La causa más común es la melanosis fisiológica: una producción excesiva de melanina por los melanocitos gingivales, especialmente en personas con fototipos cutáneos III a VI (piel morena u oscura). Este proceso es benigno, asintomático y suele presentarse de forma simétrica en zonas queratinizadas como el borde gingival y el paladar duro.
Otras causas relevantes incluyen factores iatrogénicos, como la exposición crónica a ciertos medicamentos —por ejemplo, minociclina, antimaláricos o quimioterápicos—, así como el uso prolongado de amalgamas dentales que liberan partículas de plata, provocando una argiria localizada. También se observa en enfermedades sistémicas como la enfermedad de Addison, donde el aumento de ACTH estimula la melanogénesis, o en trastornos genéticos como el síndrome de Peutz-Jeghers, caracterizado por manchas pigmentadas mucocutáneas y pólipos gastrointestinales.
No debe descartarse la posibilidad de lesiones premalignas o malignas: melanomas orales, aunque raros, pueden debutar como manchas oscuras irregulares, asimétricas, con bordes difusos y cambios progresivos en tamaño o color. Asimismo, la necrosis isquémica tras traumatismos severos o infecciones profundas (como abscesos periodontales avanzados) puede generar áreas de color gris-negruzco por infarto tisular.
El diagnóstico se basa en la anamnesis detallada, examen clínico exhaustivo y, cuando hay sospecha de patología subyacente o comportamiento atípico de la lesión, en estudios complementarios como biopsia incisional, análisis hormonales (cortisol plasmático, ACTH) o pruebas genéticas. El manejo depende de la etiología: desde observación periódica en casos fisiológicos hasta tratamiento médico específico o cirugía en condiciones patológicas.
Se recomienda acudir al odontólogo o al especialista en patología oral ante cualquier cambio persistente, rápido o asimétrico en el color de las encías, especialmente si se acompaña de sangrado espontáneo, ulceración, dolor o aumento de volumen.