¿Qué es la fiebre hemorrágica epidémica?
La fiebre hemorrágica epidémica es una enfermedad infecciosa grave causada por el virus de la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS), perteneciente al género Hantavirus>. Se transmite principalmente a los humanos mediante la inhalación de aerosoles contaminados con orina, heces o secreciones respiratorias de roedores infectados —especialmente especies del género Apodemus y Rattus. No se transmite de persona a persona.
El cuadro clínico evoluciona típicamente en cinco fases: febril, hipotensiva, oligúrica, diurética y de recuperación. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, cefalea intensa, mialgias, lumbalgia y signos de intoxicación generalizada. Posteriormente pueden aparecer manifestaciones hemorrágicas (como petequias, epistaxis o sangrado gingival), disfunción renal progresiva —con proteinuria, hematuria y, en casos graves, insuficiencia renal aguda—, así como alteraciones del sistema cardiovascular y del sistema nervioso central.
El diagnóstico se basa en la sospecha clínico-epidemiológica (exposición a zonas endémicas o contacto con roedores), hallazgos laboratoriales característicos —como trombocitopenia, leucocitosis con desviación a la izquierda, aumento de creatinina y urea— y la confirmación serológica mediante detección de anticuerpos IgM específicos contra hantavirus o mediante técnicas moleculares (RT-PCR) en muestras sanguíneas o urinarias.
El tratamiento es fundamentalmente de soporte: hidratación cuidadosa, manejo de la hipotensión y del equilibrio hidroelectrolítico, diálisis renal si hay insuficiencia aguda, y vigilancia estrecha de las complicaciones hemorrágicas o sépticas. No existe un antiviral específico aprobado para su uso rutinario, ni vacuna disponible en la mayoría de los países, aunque en algunas regiones endémicas —como China— se dispone de vacunas inactivadas con eficacia parcial.
La prevención se centra en el control de roedores, la protección personal en áreas de riesgo (uso de mascarillas N95 durante actividades en graneros, silos o zonas rurales infestadas), y la correcta manipulación y desinfección de superficies contaminadas con desinfectantes a base de hipoclorito de sodio o etanol al 70 %.