¿Qué causa el sabor amargo en la boca?
El sabor amargo en la boca es un síntoma subjetivo relativamente frecuente que puede tener múltiples causas, desde alteraciones bucodentales hasta trastornos sistémicos. Entre las causas más comunes se encuentran: infecciones o inflamación de los senos paranasales (sinusitis), reflujo gastroesofágico (ERGE), disbiosis oral o gingivitis, alteraciones hepáticas o biliares —como colestasis o hepatitis—, y ciertos medicamentos (por ejemplo, antibióticos como la claritromicina, antidepresivos tricíclicos o fármacos quimioterapéuticos). También puede asociarse a trastornos del gusto (disgeusia), que a menudo ocurren en contextos de déficit nutricionales (especialmente de zinc o vitamina B12), diabetes mellitus mal controlada, infecciones virales respiratorias altas, estrés crónico o ansiedad. En algunos casos, el sabor amargo persistente constituye una manifestación precoz de enfermedades más complejas, como insuficiencia hepática, litiasis biliar o incluso tumores de cabeza y cuello. Es fundamental realizar una evaluación clínica integral —incluyendo historia detallada, examen físico y, según corresponda, pruebas complementarias como análisis de función hepática, pHmetría esofágica o endoscopia digestiva alta— para identificar la causa subyacente y establecer un manejo adecuado.