¿Cuál es el tratamiento para la nefritis aguda?
El tratamiento de la nefritis aguda depende fundamentalmente de la causa subyacente, ya que esta condición no es una enfermedad única, sino un síndrome caracterizado por inflamación del glomérulo renal, con manifestaciones clínicas como hematuria, proteinuria, edema, hipertensión arterial y disminución de la función renal (a menudo con elevación de creatinina sérica y reducción del filtrado glomerular). En los casos más frecuentes —como la glomerulonefritis postestreptocócica— el enfoque es principalmente de soporte: reposo, control de la presión arterial (con inhibidores de la ECA o bloqueantes de los receptores de angiotensina si no hay contraindicaciones), restricción dietética de sodio y líquidos según la gravedad del edema e insuficiencia renal, y diuréticos de asa (como furosemida) cuando hay sobrecarga volémica.
En formas más graves o inmunomediadas —por ejemplo, glomerulonefritis rápidamente progresiva, lupus eritematoso sistémico o vasculitis asociada a ANCA— se requiere intervención inmunosupresora urgente: corticosteroides intravenosos (metilprednisolona en pulsos), ciclofosfamida o rituximab, y en algunos casos plasmaféresis. La evaluación diagnóstica debe incluir análisis de sangre (creatinina, urea, complemento C3/C4, anticuerpos antinucleares, ANCA, anti-GBM), orina (sedimento urinario, proteinuria de 24 horas) y, frecuentemente, biopsia renal para establecer el tipo histológico y guiar el tratamiento específico.
Es crucial identificar y tratar cualquier infección desencadenante (como faringitis estreptocócica o infecciones cutáneas), suspender medicamentos potencialmente nefrotóxicos (ej. AINEs, antibióticos como la vancomicina en dosis altas) y monitorear estrechamente la función renal, electrolitos y equilibrio hidroelectrolítico. El pronóstico varía ampliamente: muchos pacientes con nefritis aguda postinfecciosa recuperan completamente la función renal, mientras que otros pueden evolucionar hacia daño renal crónico si no se diagnostican y tratan oportunamente las causas subyacentes.