¿Qué hacer cuando un niño se saca sangre al rascarse la nariz?
Cuando un niño se mete los dedos en la nariz y provoca sangrado nasal, es una situación frecuente y generalmente benigna, especialmente en edades preescolares. La mucosa nasal de los niños es más delg
Cuando un niño se mete los dedos en la nariz y provoca sangrado nasal, es una situación frecuente y generalmente benigna, especialmente en edades preescolares. La mucosa nasal de los niños es más delgada y vascularizada que la de los adultos, y las venas del plexo de Kiesselbach —ubicado en la parte anterior e inferior del tabique nasal— son particularmente frágiles y propensas a romperse con manipulación mínima.
El primer paso ante un epistaxis leve —como el causado por rascarse la nariz— es mantener la calma y colocar al niño en posición sentada ligeramente inclinada hacia adelante, para evitar la deglución de sangre y reducir la presión venosa nasal. Se debe aplicar presión firme pero suave sobre ambas alas nasales durante 10 minutos seguidos, sin soltar ni comprobar si ha cesado el sangrado antes del tiempo indicado. No se recomienda inclinar la cabeza hacia atrás, ya que favorece el sangrado posterior o la aspiración accidental.
Si el sangrado persiste tras dos intentos de compresión nasal adecuada, o si ocurre con frecuencia (más de una vez por semana), es necesario descartar causas subyacentes como sequedad ambiental crónica, alergias no controladas, uso prolongado de descongestionantes tópicos, o, en casos raros, trastornos de la coagulación o anomalías anatómicas. En estos escenarios, la evaluación por un otorrinolaringólogo pediátrico es fundamental.
La prevención incluye mantener una humedad ambiental adecuada (entre el 40 % y el 60 %), usar suero fisiológico nasal salino varias veces al día para hidratar la mucosa, y enseñar al niño técnicas alternativas de limpieza nasal —como el uso de pañuelos desechables— bajo supervisión adulta. Evitar hábitos repetitivos de rascado requiere paciencia y refuerzo positivo, nunca castigo, ya que el gesto suele estar asociado a picazón, congestión o ansiedad.