¿Qué análisis incluye el perfil hormonal sexual completo?
Las llamadas «seis determinaciones hormonales» constituyen un panel endocrinológico fundamental en la evaluación de trastornos relacionados con el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. Este estudio incluy
Las llamadas «seis determinaciones hormonales» constituyen un panel endocrinológico fundamental en la evaluación de trastornos relacionados con el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. Este estudio incluye la medición sérica de seis hormonas clave: estradiol (E₂), testosterona total, prolactina (PRL), folitropina (FSH), lutropina (LH) y progesterona.
El estradiol es el principal estrógeno biológicamente activo en mujeres en edad fértil y desempeña un papel central en la regulación del ciclo menstrual, el desarrollo folicular y la maduración endometrial. En hombres, su concentración es mucho menor, pero contribuye a la homeostasis ósea y al metabolismo lipídico.
La testosterona total refleja la cantidad total de esta hormona androgénica circulante —tanto la unida a proteínas como la libre— y es esencial para evaluar la función gonadal tanto en varones como en mujeres, especialmente ante sospechas de hiperandrogenismo o hipogonadismo.
La prolactina, secretada por las células lactotropas de la adenohipófisis, regula la lactancia y ejerce un efecto inhibitorio sobre la secreción de gonadotropinas; sus niveles elevados (hiperprolactinemia) pueden causar amenorrea, galactorrea o disfunción eréctil.
La folitropina (FSH) y la lutropina (LH), ambas gonadotropinas hipofisarias, son cruciales para la gametogénesis y la esteroidogénesis. La FSH estimula el crecimiento folicular en ovarios y la espermatogénesis en testículos, mientras que la LH desencadena la ovulación y la formación del cuerpo lúteo, así como la síntesis de testosterona en las células de Leydig.
Por último, la progesterona, producida principalmente por el cuerpo lúteo tras la ovulación, es indispensable para la preparación y mantenimiento del endometrio durante la fase lútea y el embarazo temprano. Su valor diagnóstico se maximiza cuando se interpreta en contexto cronológico con respecto al ciclo menstrual o al día de la ovulación.
Este panel no se solicita de forma aislada, sino integrado en una historia clínica completa, exploración física y, en muchos casos, estudios complementarios como ecografía pélvica o análisis de hormonas tiroideas, permitiendo así un diagnóstico preciso de alteraciones como el síndrome de ovario poliquístico, la insuficiencia ovárica prematura, el hipogonadismo hipogonadotrópico o los tumores hipofisarios funcionantes.