¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis ictericia?
La hepatitis ictericia es una forma clínica de hepatitis viral caracterizada por la aparición de ictericia —es decir, coloración amarillenta de la piel y las mucosas— como signo distintivo. Esta manif
La hepatitis ictericia es una forma clínica de hepatitis viral caracterizada por la aparición de ictericia —es decir, coloración amarillenta de la piel y las mucosas— como signo distintivo. Esta manifestación se debe a la acumulación de bilirrubina no conjugada y/o conjugada en sangre, consecuencia del daño hepatocelular y la alteración en el metabolismo biliar.
Los síntomas suelen comenzar de forma insidiosa y pueden incluir astenia intensa, anorexia progresiva, náuseas, vómitos, dolor abdominal en el cuadrante superior derecho y fiebre leve. La ictericia generalmente aparece entre los días 5 y 10 tras el inicio de los síntomas prodómicos y alcanza su máximo entre la segunda y tercera semana. Se acompaña frecuentemente de orina oscura (coluria) y heces acólicas (despigmentadas), reflejando la obstrucción funcional del flujo biliar.
Otras manifestaciones relevantes incluyen prurito cutáneo —por depósito de sales biliares en la dermis—, hepatomegalia dolorosa y, en casos avanzados, signos de disfunción hepática como coagulopatía leve o alteraciones en las pruebas de función hepática (elevación de AST, ALT, fosfatasa alcalina y gamma-GT). Es fundamental diferenciarla de otras causas de ictericia —como colestasis obstructiva o hemólisis— mediante estudios serológicos virales (HBsAg, anti-HCV, IgM anti-HAV), perfil hepático completo y, si es necesario, imagen diagnóstica.
Aunque la mayoría de los casos son autolimitados —especialmente en hepatitis A y B agudas—, la evolución depende del agente etiológico, la edad del paciente y la presencia de comorbilidades. El manejo es principalmente de soporte: reposo, hidratación adecuada, suspensión de fármacos hepatotóxicos y seguimiento estrecho para detectar complicaciones como colestasis prolongada o fallo hepático agudo.