Aparecen pequeñas verrugas en la cara interna de los labios menores
Es frecuente que las personas consulten a su ginecólogo o dermatólogo por la aparición de pequeñas protuberancias en la cara interna de los labios menores. Estas lesiones, generalmente asintomáticas,
Es frecuente que las personas consulten a su ginecólogo o dermatólogo por la aparición de pequeñas protuberancias en la cara interna de los labios menores. Estas lesiones, generalmente asintomáticas, suelen corresponder a papilomas vestibulares, una variante fisiológica y benigna del epitelio escamoso estratificado que recubre la región vestibular vulvar.
Los papilomas vestibulares no son una infección ni una enfermedad de transmisión sexual. Se caracterizan por ser múltiples, simétricos, de tamaño milimétrico, con superficie lisa o levemente papilomatosa, y color similar al de la mucosa circundante. Su distribución típica es lineal o en arco a lo largo del borde medial de los labios menores, sin afectar el clítoris, la uretra ni la zona perianal.
A diferencia de las verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano (VPH), los papilomas vestibulares no presentan cambios histológicos asociados a infección viral: carecen de queratohialina, células en copo de harina ni núcleos displásicos. Además, su evolución es estable en el tiempo y no requieren tratamiento alguno, salvo por motivos puramente estéticos o psicológicos tras una adecuada explicación diagnóstica.
El diagnóstico se establece fundamentalmente mediante la exploración clínica cuidadosa, preferiblemente con ampliación (colposcopia vulvar) y buena iluminación. No se recomienda la realización sistemática de biopsias ni pruebas de detección de VPH, ya que pueden generar ansiedad innecesaria y conductas médicas invasivas injustificadas.
Es fundamental diferenciar esta variante anatómica normal de otras entidades patológicas como condilomas acuminados, nevus melanocíticos atípicos, lichen planus hipertrófico o carcinoma de células escamosas incipiente. Por ello, toda evaluación debe realizarse por un profesional con experiencia en patología vulvar, quien valorará el contexto clínico, la morfología lesional y la evolución longitudinal.