¿Cuál es la causa de las estrías verticales en las uñas de las manos?
Las estrías verticales en las uñas de los dedos, también conocidas como «líneas longitudinales» o «estriaciones ungueales», son surcos finos que se extienden desde la cutícula hasta el borde libre de la uña. En la mayoría de los casos —especialmente en adultos mayores— son un hallazgo fisiológico y benigno, relacionado con el envejecimiento natural: la matriz ungueal pierde algo de su capacidad regenerativa, lo que provoca una alteración leve en la producción y organización de las células queratinocitos, originando estas líneas.
No obstante, cuando aparecen de forma repentina, progresan rápidamente, se acompañan de otros cambios (como engrosamiento, cambio de color, desprendimiento, fragilidad o pérdida de brillo), o afectan a varias uñas simultáneamente, pueden ser indicativas de condiciones subyacentes. Entre ellas destacan trastornos nutricionales (como deficiencias de hierro, zinc, biotina o vitaminas del grupo B), alteraciones tiroideas (hipotiroidismo o hipertiroidismo), psoriasis ungueal, liquen plano, infecciones fúngicas crónicas (onicomicosis), enfermedades autoinmunes sistémicas o, en raras ocasiones, procesos inflamatorios locales o traumáticos repetidos.
Es fundamental no confundir estas estrías verticales con las líneas de Beau (horizontales, asociadas a estrés agudo o enfermedad sistémica) ni con la melanoma ungueal (una banda longitudinal pigmentada oscura que puede crecer, cambiar de tono o afectar al pliegue proximal —signo de Hutchinson—, lo cual exige evaluación dermatológica urgente). Si las estrías son asintomáticas, simétricas y progresan lentamente, generalmente no requieren tratamiento específico; sin embargo, se recomienda una valoración médica integral si hay factores de alarma: aparición reciente en personas jóvenes, asociación con fatiga, caída capilar, palidez, pérdida de peso inexplicada o alteraciones en el ritmo cardíaco o digestivo.