¿Cómo tratar las encías de color negro?
El oscurecimiento de las encías, conocido médicamente como hiperpigmentación gingival, es una condición frecuente y generalmente benigna que afecta a personas de distintos grupos étnicos, especialment
El oscurecimiento de las encías, conocido médicamente como hiperpigmentación gingival, es una condición frecuente y generalmente benigna que afecta a personas de distintos grupos étnicos, especialmente en individuos con fototipos cutáneos más oscuros. A diferencia de lo que muchas personas suponen, este cambio de color no indica necesariamente una enfermedad periodontal ni una infección; en la mayoría de los casos se debe a una mayor producción de melanina por los melanocitos gingivales.
Las causas más comunes incluyen factores genéticos y raciales, exposición crónica al tabaco (tanto activa como pasiva), ciertos medicamentos —como antimaláricos, antipsicóticos o quimioterápicos—, y, en menor medida, inflamación gingival prolongada o depósitos de metales pesados tras tratamientos dentales previos. También puede observarse como efecto secundario de terapias con minoxidil tópico o en pacientes con síndrome de Addison.
Desde el punto de vista clínico, la pigmentación suele ser simétrica, asintomática y estable en el tiempo. No requiere tratamiento si no hay compromiso funcional ni signos de patología subyacente. Sin embargo, cuando el paciente expresa preocupación estética o sospecha de lesiones atípicas —como manchas irregulares, ulceraciones, sangrado espontáneo o crecimiento exógeno—, es indispensable realizar una evaluación completa: anamnesis detallada, exploración oral exhaustiva y, en caso necesario, biopsia para descartar melanoma mucoso u otras neoplasias pigmentadas raras.
Para quienes buscan corrección estética, existen opciones validadas científicamente: la despigmentación gingival mediante láser de diodo o láser de erbio-YAG ha demostrado alta eficacia y baja recurrencia, con mínima morbilidad y recuperación rápida. Otras alternativas incluyen microabrasión con ácido tánico o técnicas quirúrgicas como la escisión del epitelio pigmentado seguida de injerto de tejido conectivo. Cualquier abordaje debe ser planificado por un periodoncista o cirujano bucal especializado, tras descartar causas sistémicas y garantizar la salud periodontal previa.
Es fundamental recalcar que no existen cremas, geles o remedios caseros con evidencia científica que modifiquen de forma segura y duradera la pigmentación gingival. La automedicación o el uso de productos abrasivos pueden dañar el epitelio gingival y favorecer infecciones o reacciones adversas. La prevención se centra en evitar factores modificables —como el tabaquismo— y mantener controles odontológicos periódicos para detectar tempranamente cualquier cambio patológico.