El aumento progresivo de la esperanza de vida global ha llevado consigo un incremento significativo en la prevalencia de la hipertrofia prostática benigna (HPB), una condición que afecta a una proporción creciente de hombres mayores. Estudios epidemiológicos indican que aproximadamente el 50 % de los varones alrededor de los 60 años presenta algún grado de HPB, y dicha cifra se acerca al 90 % en aquellos con 80 años o más.
Ante esta realidad clínica tan frecuente, han surgido nuevas opciones terapéuticas que combinan mecanismos de acción complementarios. Entre ellas destaca la cápsula de finasterida y tadalafilo —comercializada bajo la marca *Aitinglie*—, un fármaco de combinación recientemente aprobado en China y diseñado específicamente para el tratamiento integral de la HPB.
Este medicamento representa un avance relevante: es el primer fármaco combinado autorizado en el país para esta indicación, cubriendo así una necesidad terapéutica no satisfecha hasta ahora. Cada cápsula contiene 5 mg de finasterida y 5 mg de tadalafilo, dos principios activos con dianas farmacológicas distintas pero sinérgicas.
La finasterida, un inhibidor selectivo de la 5-alfa reductasa, reduce la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT) dentro de la próstata. Al disminuir los niveles intraprostáticos de DHT —el principal estímulo del crecimiento glandular—, logra reducir gradualmente el volumen prostático y, con ello, atenuar la obstrucción urinaria dinámica y estática.
Por su parte, el tadalafilo —un inhibidor selectivo de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5)— actúa sobre la musculatura lisa del tracto urinario inferior. Al aumentar los niveles intracelulares de guanosina monofosfato cíclico (GMPc), induce relajación del músculo detrusor, del estroma prostático y del esfínter uretral, mejorando rápidamente los síntomas obstructivos y irritativos como la disuria, la polaquiuria y la nicturia.
Esta dualidad terapéutica permite un abordaje simultáneo “de causa y síntoma”: mientras la finasterida modifica el curso natural de la enfermedad a largo plazo, el tadalafilo ofrece alivio sintomático temprano y puede contrarrestar efectos adversos potenciales relacionados con la función sexual, asociados a la monoterapia con inhibidores de la 5-alfa reductasa.
Estudios clínicos comparativos demuestran que esta combinación mejora de forma significativa los puntajes del Índice Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS), superando la eficacia de la finasterida aislada tanto en velocidad como en amplitud de respuesta. Además, su formulación de administración única diaria favorece notablemente la adherencia terapéutica y minimiza errores posológicos.
Es fundamental recordar que el tratamiento farmacológico debe integrarse en un plan integral de manejo. Las medidas no farmacológicas juegan un papel clave: evitar la inmovilidad prolongada, la retención urinaria voluntaria y actividades que ejerzan presión crónica sobre la región perineal (como ciclismo intenso); limitar la ingesta hídrica vespertina para reducir la nicturia; eliminar el tabaco y moderar el consumo de alcohol y alimentos picantes, que pueden exacerbar la congestión prostática; practicar ejercicio físico moderado —como caminata rápida o tai chi—; mantener una adecuada termorregulación abdominal y pélvica; garantizar una evacuación intestinal regular para prevenir la compresión uretral por estreñimiento; y realizar controles periódicos mediante ecografía urológica y medición del residuo posmiccional, siempre bajo supervisión médica.
En resumen, la combinación de finasterida y tadalafilo constituye una estrategia innovadora basada en una acción dual y complementaria: no solo alivia los síntomas urinarios de forma más rápida y completa, sino que también modula la progresión estructural de la HPB. Para los hombres mayores que conviven con molestias urinarias persistentes, esta opción representa un paso importante hacia una mejor calidad de vida. Sin embargo, su uso debe individualizarse y supervisarse rigurosamente por un especialista en urología o medicina interna, asegurando una evaluación previa exhaustiva y un seguimiento personalizado.