¿Cuál es el pronóstico del cáncer de ovario?
El pronóstico del cáncer de ovario varía considerablemente según el estadio al momento del diagnóstico, el tipo histológico, la edad y el estado general de salud de la paciente, así como la respuesta al tratamiento. En general, cuando se detecta en estadios tempranos (estadio I), la tasa de supervivencia a cinco años supera el 90 %. Sin embargo, debido a la ausencia de síntomas específicos en fases iniciales y a la falta de una prueba de cribado eficaz, aproximadamente el 75 % de los casos se diagnostican en estadios avanzados (III o IV), donde la supervivencia a cinco años disminuye significativamente, oscilando entre el 30 % y el 40 %.
Los tumores epiteliales —el subtipo más frecuente— presentan una evolución distinta según su grado de diferenciación y su perfil molecular: los carcinomas serosos de alto grado suelen tener una mayor agresividad y riesgo de recurrencia, mientras que los carcinomas mucinosos o de bajo grado tienden a crecer más lentamente y tienen un mejor pronóstico. Además, la presencia de mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2 puede asociarse con una mayor sensibilidad a los inhibidores de PARP, lo que ha mejorado notablemente la supervivencia progresión-libre en pacientes con enfermedad avanzada tratadas con estos fármacos.
Es fundamental destacar que el pronóstico no es estático: depende en gran medida de la calidad de la cirugía inicial (citorreducción óptima, definida como residuo tumoral menor de 1 cm), la adecuación del tratamiento oncológico sistémico (quimioterapia basada en platino más paclitaxel, seguida de terapias de mantenimiento cuando corresponda) y el seguimiento personalizado. Por ello, las pacientes deben ser atendidas en centros especializados con experiencia en oncología ginecológica, donde se garantiza un abordaje multidisciplinar y actualizado conforme a las guías internacionales más recientes.