¿Qué significa que las heces sean negras?
El color negro del fecal, conocido médicamente como melena, suele ser un signo de sangrado gastrointestinal alto (por encima del ligamento de Treitz), donde la hemoglobina de la sangre se transforma en hematina al entrar en contacto con los jugos gástricos y las enzimas digestivas. Esto confiere al contenido intestinal un aspecto negro, brillante y alquitranado, con olor característico fétido. Las causas más frecuentes incluyen úlceras pépticas, gastritis erosiva, esofagitis por reflujo, varices esofágicas (especialmente en pacientes con enfermedad hepática crónica) y síndrome de Mallory-Weiss.
No obstante, no todo heces negras indican sangrado: ciertos medicamentos —como los preparados de hierro o bismuto subsalicilato— y alimentos ricos en pigmentos oscuros (por ejemplo, regaliz negro, remolacha en grandes cantidades, arándanos o jugo de ciruela) también pueden oscurecer las heces sin implicar patología. Es fundamental diferenciar la melena verdadera de estas pseudomelenas mediante una evaluación clínica integral, que incluya historia detallada (uso de fármacos, antecedentes de enfermedad digestiva, consumo de AINEs o alcohol), exploración física y pruebas complementarias como la prueba de sangre oculta en heces y, en caso sospechoso, endoscopia digestiva alta.
La melena constituye una urgencia médica, ya que puede reflejar una pérdida sanguínea significativa con riesgo de shock hipovolémico. Si aparece acompañada de síntomas como mareo, palidez, taquicardia, sudoración fría, debilidad generalizada o desvanecimiento, se debe acudir de inmediato a urgencias. No se recomienda demorar la evaluación, incluso si los síntomas parecen leves, pues el sangrado gastrointestinal puede progresar de forma silenciosa y rápida.