¿Qué color es considerado normal para las heces?
El color normal de las heces en adultos sanos suele ser marrón oscuro o marrón amarillento, lo que se debe principalmente a la bilirrubina —un producto del metabolismo de los glóbulos rojos— y a su transformación por la flora intestinal en estercobilina. Este tono puede variar ligeramente según la dieta, la velocidad del tránsito intestinal y la composición de la microbiota, pero generalmente se mantiene dentro del espectro marrón.
Por ejemplo, una ingesta abundante de espinacas, remolacha o arándanos puede dar un matiz verdoso, rojizo o morado leve y transitorio, sin implicar patología. Asimismo, las heces de recién nacidos son inicialmente negras y pegajosas (mecónio), y luego evolucionan hacia un color amarillento-verdoso en lactantes alimentados con leche materna, o más amarillo-ocre en los alimentados con fórmula.
Es importante considerar que ciertos colores requieren evaluación médica: heces negras y alquitranadas (melena) pueden indicar sangrado digestivo alto; heces rojas brillantes sugieren sangrado bajo (como en hemorroides o diverticulosis); y heces pálidas, blancas o arcillosas pueden reflejar obstrucción biliar o disfunción hepática. Si el cambio de color persiste, se acompaña de otros síntomas (dolor abdominal, pérdida de peso, anemia, fiebre) o aparece sin causa aparente, debe consultarse a un gastroenterólogo para descartar causas orgánicas.