¿Es necesario realizar la ecografía hepática en ayunas?
Sí, es fundamental realizar la ecografía hepática en ayunas. Se recomienda no ingerir alimentos ni bebidas (excepto agua) durante al menos 8 horas antes del estudio. El ayuno evita la distensión gástrica y duodenal, así como la contracción de la vesícula biliar, lo que permite una visualización óptima del hígado, sus estructuras internas (como los vasos hepáticos y las vías biliares intrahepáticas), y las estructuras adyacentes (vesícula biliar, páncreas y partes del colon). Además, la presencia de contenido alimentario en el estómago o intestino puede generar artefactos acústicos que dificulten la interpretación y reduzcan la sensibilidad diagnóstica del examen.
En casos excepcionales —como pacientes con diabetes mellitus o riesgo de hipoglucemia—, se debe individualizar la indicación del ayuno bajo supervisión médica, evaluando el equilibrio entre la calidad diagnóstica del estudio y la seguridad del paciente. No obstante, en la práctica clínica habitual, el cumplimiento estricto del ayuno sigue siendo el estándar recomendado por las sociedades de radiología y hepatología para garantizar resultados fiables y reproducibles.