¿Cómo se realiza una lipólisis en la zona del mentón?
La lipólisis de la zona submental («doble mentón») se realiza mediante técnicas médicas no quirúrgicas que destruyen selectivamente las células adiposas bajo el mentón. Las opciones más validadas y aprobadas por autoridades sanitarias como la FDA o la EMA incluyen la aplicación de ácido desoxicolico inyectable (por ejemplo, Kybella® en EE.UU. o Belkyra® en Europa), que disuelve las membranas celulares de los adipocitos, provocando su lisis y posterior eliminación fisiológica por el sistema linfático. Otra alternativa es la lipólisis por radiofrecuencia con dispositivos específicos para la región submental, que genera calor controlado para inducir apoptosis adiposa y estimular la remodelación del colágeno.
El procedimiento debe ser siempre realizado por un médico especialista en medicina estética o dermatología, tras una evaluación clínica previa que descarte causas secundarias del aumento de grasa submental —como alteraciones tiroideas, obesidad generalizada o displasias congénitas— y que valore la laxitud cutánea asociada. No todos los pacientes son candidatos: aquellos con exceso significativo de piel flácida o grasa profunda pueden requerir abordajes combinados o incluso cirugía (como cervicoplastia o liposucción submental).
Se recomienda una serie de 2 a 4 sesiones, espaciadas entre 4 y 6 semanas, según la respuesta individual y el volumen inicial de tejido adiposo. Los efectos adversos más frecuentes son edema localizado, equimosis, dolor leve y parestesias transitorias, que suelen resolverse en unos días a dos semanas. La mejora progresiva es visible a partir de las 4–6 semanas posteriores a la primera sesión, con resultados definitivos alrededor de los 3–4 meses tras la última aplicación.
Es fundamental evitar la automedicación o la realización de tratamientos por personal no cualificado, ya que existe riesgo de lesión nerviosa (particularmente del nervio marginal mandibular), asimetrías o fibrosis irregular. El éxito terapéutico depende tanto de la técnica adecuada como de la adherencia del paciente a recomendaciones postoperatorias: evitar masajes intensos en la zona, limitar la exposición solar directa y mantener una dieta equilibrada junto con actividad física regular para preservar los resultados a largo plazo.