¿Cómo tensar y firmar el mentón flácido?
La flacidez del mentón, también conocida como «papada», es una alteración estética frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres, especialmente a partir de la cuarta década de vida. Se caracteri
La flacidez del mentón, también conocida como «papada», es una alteración estética frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres, especialmente a partir de la cuarta década de vida. Se caracteriza por la pérdida de firmeza y elasticidad en la región submental, lo que provoca un contorno mandibular impreciso y la aparición de pliegues o acumulaciones de tejido adiposo y piel laxa bajo el mentón.
Esta condición tiene múltiples causas: el envejecimiento natural conlleva una disminución progresiva de colágeno, elastina y ácido hialurónico, así como una atrofia del músculo platisma y una redistribución del tejido graso. Factores adicionales incluyen la genética, la pérdida de peso significativa, la exposición crónica al sol, los hábitos posturales (como mirar constantemente hacia abajo) y ciertas condiciones médicas como el hipotiroidismo o la retención de líquidos.
El abordaje terapéutico debe ser integral y personalizado. Las opciones no quirúrgicas incluyen tratamientos con radiofrecuencia microneedling, ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU), láser fraccional y toxina botulínica aplicada de forma específica en el platisma para relajar su tracción descendente. También existen técnicas mínimamente invasivas como la lipólisis por inyección (con desoxicolato sódico) o la mini-liposucción submental guiada por endoscopia.
En casos avanzados, la cirugía sigue siendo el estándar de oro: la cervicoplastia o lifting cervical permite reseccionar el exceso de piel, tensar el platisma mediante suturas plicadas o transversales y, si es necesario, realizar una liposucción selectiva. Es fundamental que la evaluación previa incluya un examen clínico detallado, análisis de la calidad cutánea, tono muscular y patrón de distribución grasa, así como la exclusión de patologías sistémicas subyacentes.
La prevención juega un papel clave: el uso diario de fotoprotección, una hidratación adecuada, una dieta rica en antioxidantes y proteínas, junto con ejercicios específicos para fortalecer la musculatura del cuello y la postura cervical correcta, pueden retrasar significativamente la aparición y progresión de la flacidez submental.