¿Por qué el dolor de muelas puede irradiar al oído?
El dolor dental que se irradia hacia la oreja es un síntoma relativamente frecuente, pero que suele generar confusión tanto en los pacientes como en quienes no son especialistas. No significa necesari
El dolor dental que se irradia hacia la oreja es un síntoma relativamente frecuente, pero que suele generar confusión tanto en los pacientes como en quienes no son especialistas. No significa necesariamente que exista una patología auricular; más bien refleja una compleja interconexión anatómica y funcional entre las estructuras de la cabeza y el cuello.
Esta irradiación del dolor se explica principalmente por la convergencia nerviosa: ramas sensitivas del nervio trigémino —el quinto par craneal, responsable de la sensibilidad facial, dental y de parte del cuero cabelludo— comparten vías centrales con fibras del nervio glosofaríngeo y del nervio vago, que inervan estructuras como la faringe, la trompa de Eustaquio y la región auricular. Por ello, el cerebro puede interpretar erróneamente el origen del estímulo doloroso, localizándolo en la oreja cuando su fuente real está en una pieza dental afectada.
Entre las causas odontológicas más comunes asociadas a este fenómeno destacan la pulpitis aguda (inflamación irreversible de la pulpa dental), los abscesos periapicales o periodontales, las fracturas dentales no visibles clínicamente y las infecciones de muelas del juicio impactadas. También pueden contribuir alteraciones articulares temporomandibulares (ATM), especialmente cuando hay disfunción muscular o articular que genere dolor referido al área retroauricular.
Es fundamental diferenciar este dolor referido de una otalgia verdadera —es decir, originada en el oído medio o externo—, ya que su manejo terapéutico es completamente distinto. Mientras que una otitis media aguda requiere evaluación otoscópica y, en algunos casos, tratamiento antibiótico, el dolor dental irradiado exige diagnóstico odontológico integral: exploración clínica, pruebas de vitalidad pulpar, radiografías digitales y, si es necesario, tomografía computarizada de haz cónico (TCFC) para detectar lesiones ocultas.
Ante la aparición de dolor dental acompañado de molestias auriculares, se recomienda acudir de forma temprana a un odontólogo o estomatólogo. El retraso en el diagnóstico puede favorecer la progresión de infecciones, con riesgo de complicaciones sistémicas como celulitis cervicofacial o, en casos extremos, sepsis. La intervención oportuna —ya sea mediante tratamiento endodóntico, extracción dentaria o terapia de soporte para la ATM— no solo resuelve el síntoma, sino que previene secuelas evitables.