¿Quiénes son las personas con mayor riesgo de desarrollar periodontitis crónica?
La periodontitis crónica es una enfermedad inflamatoria progresiva que afecta los tejidos de soporte del diente —ligamento periodontal, hueso alveolar y cemento radicular— y constituye la causa más fr
La periodontitis crónica es una enfermedad inflamatoria progresiva que afecta los tejidos de soporte del diente —ligamento periodontal, hueso alveolar y cemento radicular— y constituye la causa más frecuente de pérdida dental en adultos. Aunque puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida, ciertos grupos poblacionales presentan un riesgo significativamente mayor debido a factores biológicos, conductuales y socioeconómicos.
Los adultos mayores son especialmente vulnerables: la prevalencia aumenta de forma notable a partir de los 35 años y supera el 70 % en personas mayores de 65 años. Este incremento se asocia con la acumulación prolongada de placa bacteriana, cambios inmunológicos propios del envejecimiento y una mayor incidencia de comorbilidades sistémicas.
Otro grupo de alto riesgo lo constituyen los pacientes con diabetes mellitus, particularmente cuando el control glucémico es deficiente. La hiperglucemia altera la respuesta inmune innata y adaptativa, favorece la colonización por patógenos periodontales como Porphyromonas gingivalis y Tannerella forsythia, y potencia la producción de citocinas proinflamatorias que aceleran la destrucción del hueso alveolar.
Fumar tabaco es un factor de riesgo modificable de primer orden: los fumadores tienen entre tres y seis veces más probabilidades de desarrollar periodontitis crónica que los no fumadores. El tabaquismo reduce el flujo sanguíneo gingival, inhibe la migración de neutrófilos y compromete la función de los macrófagos, lo que dificulta la respuesta defensiva frente a la biofilm subgingival.
También se observa una mayor susceptibilidad en individuos con antecedentes familiares de enfermedad periodontal, lo que sugiere una componente genética relevante —especialmente polimorfismos en los genes codificantes de interleucina-1 (IL-1) y receptor de vitamina D—, así como en personas con trastornos inmunológicos, como el VIH/SIDA o las enfermedades autoinmunes sistémicas.
Además, factores socioeconómicos como el bajo nivel educativo, el acceso limitado a la atención odontológica preventiva y la mala higiene oral domiciliaria actúan como determinantes sociales clave. Su identificación permite implementar estrategias de cribado temprano, educación en salud bucal y seguimiento personalizado para mitigar la progresión de la enfermedad.