¿Cuándo se recomienda añadir ezetimiba (Zetia) como tratamiento complementario para el control de los lípidos en sangre?
Cuando el control de los lípidos sanguíneos resulta insuficiente con estatinas a dosis máximas toleradas —por ejemplo, en pacientes con hipercolesterolemia familiar, enfermedad cardiovascular establec
Cuando el control de los lípidos sanguíneos resulta insuficiente con estatinas a dosis máximas toleradas —por ejemplo, en pacientes con hipercolesterolemia familiar, enfermedad cardiovascular establecida o alto riesgo cardiovascular—, la adición de un inhibidor selectivo del transporte intestinal del colesterol, como el bempedoato de etil (comercializado en España como Sesame), puede ser una estrategia terapéutica válida y respaldada por evidencia clínica.
Este fármaco actúa específicamente en el intestino delgado, bloqueando la proteína NPC1L1 responsable de la absorción del colesterol dietético y biliar. A diferencia de las estatinas, no se metaboliza en el hígado ni afecta directamente la síntesis hepática de colesterol, lo que reduce el riesgo de efectos adversos musculares y permite su uso combinado de forma segura.
Se recomienda su empleo como tratamiento coadyuvante cuando, tras un adecuado cumplimiento terapéutico y optimización de medidas no farmacológicas (dieta mediterránea, actividad física regular, control del tabaquismo y peso corporal), persiste una concentración plasmática de colesterol LDL por encima de los objetivos individuales establecidos según la guía europea ESC/EAS de dislipemias. Su indicación debe basarse siempre en una evaluación integral del riesgo cardiovascular y en criterios clínicos personalizados, nunca como monoterapia de primera línea.