¿Qué hacer cuando los dientes duelen al entrar en contacto con el frío?
¿Siente un dolor agudo y repentino al consumir bebidas o alimentos fríos? Este síntoma, conocido como hipersensibilidad dentinaria, es más común de lo que se cree y afecta a una proporción significati
¿Siente un dolor agudo y repentino al consumir bebidas o alimentos fríos? Este síntoma, conocido como hipersensibilidad dentinaria, es más común de lo que se cree y afecta a una proporción significativa de la población adulta. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de una respuesta anormal del diente ante estímulos térmicos, químicos o mecánicos, causada principalmente por la exposición de la dentina —la capa subyacente al esmalte— debido a factores como el desgaste del esmalte, la retracción gingival o las fracturas microscópicas.
La dentina contiene miles de túbulos dentinarios que conectan con la pulpa dental, donde residen los nervios. Cuando estos túbulos quedan desprotegidos —por ejemplo, tras el cepillado excesivamente agresivo, el rechinamiento nocturno (bruxismo), la erosión ácida (por consumo frecuente de refrescos, vino o jugos cítricos) o tratamientos periodontales previos—, los cambios de temperatura generan movimientos fluidos dentro de los túbulos, estimulando las terminaciones nerviosas y provocando ese dolor característico: breve, intenso y localizado.
No debe ignorarse ni atribuirse automáticamente a una caries. Aunque la caries avanzada puede causar sensibilidad, muchas personas experimentan hipersensibilidad sin tener lesiones cavitosas. Un diagnóstico diferencial adecuado, realizado mediante exploración clínica, pruebas de aire frío y, si es necesario, radiografías, permite descartar patologías subyacentes como fracturas radiculares, pulpitis reversible o defectos cervicales no cariosos.
El manejo comienza con medidas preventivas y restauradoras: uso de cepillos de cerdas suaves, técnica de cepillado no abrasiva (como la técnica de Bass), reducción del consumo de alimentos y bebidas ácidas, y aplicación tópica de dentífricos con nitrato de potasio o fluoruro estannoso, que actúan bloqueando la transmisión nerviosa o sellando los túbulos dentinarios. En casos persistentes, el odontólogo puede aplicar barnices fluorados, selladores de resina o incluso tratamientos láser de baja potencia para reducir la permeabilidad dentinaria.
Si el dolor es constante, espontáneo, persiste tras retirar el estímulo o se acompaña de hinchazón o fístula, es fundamental acudir de inmediato al especialista: podría indicar una afectación irreversible de la pulpa dental, requiriendo evaluación endodóncica. La hipersensibilidad dentinaria es tratable y, en la mayoría de los casos, controlable con intervención temprana y hábitos orales adecuados.