¿Dormir de lado izquierdo o derecho para aliviar el reflujo gastroesofágico?
La posición corporal durante el sueño puede influir significativamente en la gravedad de los síntomas del reflujo gastroesofágico (RGE), una afección común caracterizada por el retorno anormal del con
La posición corporal durante el sueño puede influir significativamente en la gravedad de los síntomas del reflujo gastroesofágico (RGE), una afección común caracterizada por el retorno anormal del contenido gástrico hacia el esófago. Entre las distintas posturas, la elección entre decúbito lateral izquierdo y derecho tiene implicaciones fisiológicas bien documentadas.
La evidencia científica actual indica que dormir en decúbito lateral izquierdo es la opción preferible para la mayoría de los pacientes con RGE. Esta posición favorece una mayor separación anatómica entre el cardias —la válvula que regula el paso entre estómago y esófago— y la superficie gástrica del contenido ácido. Al ubicarse el estómago a la derecha del cuerpo, cuando el paciente se acuesta sobre su lado izquierdo, el ácido gástrico tiende a acumularse en la parte más baja y distal del estómago, lejos del cardias, lo que reduce la probabilidad de reflujo pasivo.
Por el contrario, el decúbito lateral derecho coloca el cardias en una posición relativamente más baja respecto al fondo gástrico, facilitando el contacto directo entre el ácido y la zona de transición esófago-gástrica. Estudios con pHmetría esofágica ambulatoria han demostrado que esta postura se asocia con un aumento significativo tanto en la duración como en la frecuencia de episodios de reflujo ácido nocturno.
No obstante, esta recomendación no es universal: algunos pacientes con hernia hiatal grande o dismotilidad esofágica severa pueden experimentar variaciones individuales. Además, factores como la obesidad, el consumo de alcohol o alimentos irritantes cerca de la hora de dormir, y la elevación del cabecero de la cama (entre 15 y 20 cm) siguen siendo intervenciones complementarias fundamentales en el manejo integral del RGE.
En resumen, aunque la modificación postural no sustituye el tratamiento farmacológico ni las medidas dietéticas y conductuales, adoptar el decúbito lateral izquierdo constituye una estrategia no invasiva, segura y basada en evidencia para reducir los síntomas nocturnos del reflujo gastroesofágico.