¿El consumo prolongado de ruibarbo chino aumenta el riesgo de cáncer?
El ruibarbo chino (Rheum palmatum), conocido comúnmente como “dahuang” en la medicina tradicional china, ha sido utilizado durante siglos como laxante y para tratar afecciones digestivas. Sin embargo,
El ruibarbo chino (Rheum palmatum), conocido comúnmente como “dahuang” en la medicina tradicional china, ha sido utilizado durante siglos como laxante y para tratar afecciones digestivas. Sin embargo, su uso prolongado o inadecuado plantea importantes preocupaciones de seguridad, especialmente por su contenido en antraquinonas —compuestos naturales con actividad laxante, pero también con potencial genotóxico.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, clasifica las antraquinonas derivadas de plantas —como la emodina y la dantron— como “posiblemente carcinógenas para el ser humano” (Grupo 2B). Esta clasificación se basa en evidencia limitada en humanos, pero suficiente en estudios experimentales con animales que demuestran aumento de tumores colorrectales tras exposición crónica. Además, se ha observado que estas sustancias pueden inducir daño al ADN y alterar la proliferación celular en el epitelio intestinal.
No existe evidencia concluyente de que el consumo ocasional y supervisado de dahuang cause cáncer en personas sanas. Sin embargo, el uso crónico —especialmente sin control médico— está asociado con riesgos significativos: melanosis coli (pigmentación oscura de la mucosa colónica), atrofia del plexo mientérico, dependencia laxante y, en casos extremos, disfunción motora intestinal irreversible. Estos cambios histológicos y funcionales constituyen factores de riesgo potenciales para la neoplasia colorectal a largo plazo.
Las autoridades sanitarias europeas, incluida la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), han restringido o retirado del mercado numerosos medicamentos fitoterápicos que contienen antraquinonas debido a su perfil de seguridad desfavorable. En España, los preparados a base de ruibarbo con efecto laxante están sujetos a advertencias estrictas: su uso no debe superar los 10 días consecutivos, y está contraindicado en embarazo, lactancia, insuficiencia renal, obstrucción intestinal o enfermedades inflamatorias intestinales.
En resumen, aunque el dahuang no es un carcinógeno demostrado en condiciones clínicas habituales, su administración prolongada carece de justificación terapéutica y comporta riesgos biológicos documentados. La prevención del cáncer colorrectal pasa por evitar tratamientos laxantes crónicos de origen vegetal y priorizar abordajes basados en evidencia, como la modificación dietética, el aumento de fibra y la evaluación médica integral ante el estreñimiento persistente.