¿Se puede administrar la vacuna noavalente contra el VPH a mujeres con ectropión cervical grado III?
La presencia de una ectropión cervical grado III —término que, aunque comúnmente denominado «erosión cervical» en el pasado, no constituye una lesión patológica ni una enfermedad— no contraindica la a
La presencia de una ectropión cervical grado III —término que, aunque comúnmente denominado «erosión cervical» en el pasado, no constituye una lesión patológica ni una enfermedad— no contraindica la administración de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) noavalente.
El ectropión cervical es una variación fisiológica frecuente, especialmente en mujeres jóvenes o bajo influencia hormonal (como durante la pubertad, el embarazo o el uso de anticonceptivos orales), en la que el epitelio cilíndrico endocervical se extiende ligeramente hacia la superficie exocervical. Este hallazgo, visible durante la exploración ginecológica como una zona rojiza y brillante, es benigno, asintomático en la mayoría de los casos y no representa un riesgo oncogénico por sí mismo.
La vacuna noavalente contra el VPH protege frente a nueve tipos virales (6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58), responsables de más del 90 % de los cánceres cervicouterinos y otras neoplasias relacionadas con el VPH. Su indicación se basa principalmente en la edad y el estado inmunológico, no en hallazgos cervicales benignos como el ectropión.
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), la vacunación puede administrarse de forma segura incluso en presencia de ectropión cervical, independientemente de su grado. No existe evidencia científica que sugiera interacción adversa entre la vacuna y esta condición anatómica.
Es importante destacar que el ectropión no debe confundirse con lesiones precancerosas (como las displasias cervicales) o infecciones activas con secreción purulenta, úlceras o inflamación intensa. En estos últimos casos, se recomienda posponer la vacunación hasta la resolución del proceso agudo, pero no por el ectropión en sí.
En resumen: una paciente con ectropión cervical grado III puede recibir la vacuna noavalente sin restricciones, siempre que no presente contraindicaciones generales (como alergia grave comprobada a algún componente de la vacuna o fiebre elevada activa). La decisión debe tomarse tras una evaluación clínica integral, preferiblemente en el contexto de una consulta de prevención ginecológica rutinaria.