¿El cuello uterino y el útero son lo mismo?
No, el cuello uterino y el útero no son lo mismo, aunque están anatómicamente unidos y forman parte del mismo órgano: el útero. El útero es un órgano muscular hueco en forma de pera, ubicado en la pelvis femenina, cuya función principal es alojar y nutrir al embrión y feto durante el embarazo. Está dividido en dos regiones principales: el cuerpo uterino (o cúpula), que es la porción superior y más amplia, y el cuello uterino (cérvix), que es la porción inferior, cilíndrica y estrecha que se proyecta hacia la vagina.
El cuello uterino actúa como una barrera selectiva entre la vagina y la cavidad uterina: secreta moco cervical cuya consistencia varía durante el ciclo menstrual para facilitar o impedir el paso de espermatozoides, y su canal interno (endocérvix) comunica directamente con la cavidad uterina. Además, desempeña un papel crucial en la prevención de infecciones ascendentes y en el mantenimiento del embarazo, ya que su integridad estructural y funcional es esencial para evitar el parto pretérmino.
Desde el punto de vista clínico, ambas estructuras tienen distintas implicaciones diagnósticas y terapéuticas: por ejemplo, las lesiones precancerosas o el cáncer de cérvix se evalúan mediante citología cervicovaginal (Papanicolaou) y colposcopia, mientras que las patologías del cuerpo uterino —como miomas, pólipos endometriales o cáncer de endometrio— requieren ecografía transvaginal, histeroscopia o biopsia endometrial. Por tanto, aunque están íntimamente relacionados, su anatomía, fisiología, patología y abordaje clínico son diferenciados.