¿Qué significa que últimamente tenga mucha secreción nasal?
Un aumento en la producción de secreciones nasales —comúnmente llamadas «mocos» o «costras nasales»— puede deberse a diversas causas, muchas de ellas benignas y autolimitadas. Entre las más frecuentes se encuentran las infecciones virales respiratorias (como el resfriado común), la rinitis alérgica (por exposición a ácaros, pólenes, moho o caspa de animales), la rinitis no alérgica (desencadenada por cambios de temperatura, humo, perfumes o aire seco) y la rinitis crónica asociada a sinusitis. También es habitual observar mayor formación de costras nasales en ambientes con baja humedad relativa, especialmente durante el invierno o en espacios con calefacción excesiva, ya que el aire seco deshidrata la mucosa nasal y favorece la desecación de las secreciones.
Otras causas menos comunes, pero que requieren evaluación médica si los síntomas persisten más de 3–4 semanas o se acompañan de sangrado nasal recurrente, pérdida del olfato, dolor facial unilateral, secreción purulenta unilateral o fiebre prolongada, incluyen: pólipos nasales, desviación del tabique nasal, cuerpos extraños (sobre todo en niños pequeños), infecciones bacterianas secundarias o, excepcionalmente, procesos inflamatorios sistémicos o neoplásicos. En personas mayores o con enfermedades crónicas, también debe considerarse la posibilidad de atrofia de la mucosa nasal (rinofima atrófica), caracterizada por sequedad intensa, costras abundantes y mal olor.
Se recomienda mantener una buena hidratación nasal mediante lavados salinos isotónicos diarios, usar humidificadores ambientales (manteniendo niveles de humedad entre el 40 % y el 60 %), evitar irritantes como el humo de tabaco y aplicar pomadas emolientes nasales (como vaselina pura) con moderación y bajo supervisión médica. Si el cuadro persiste, empeora o se asocia a síntomas de alarma, es fundamental consultar con un otorrinolaringólogo para realizar una rinoscopia adecuada y, si corresponde, estudios complementarios como tomografía de senos paranasales.