¿Por qué se me descama constantemente la piel de los pies?
La descamación recurrente en los pies puede tener múltiples causas, y su diagnóstico requiere una evaluación clínica cuidadosa. Las causas más frecuentes incluyen la micosis plantar (infección fúngica), especialmente del tipo interdigital o moccasin, que suele asociarse con prurito, eritema, fisuras y descamación bilateral simétrica. Otra causa común es el eccema dishidrótico, caracterizado por vesículas profundas, prurito intenso y descamación posterior, a menudo relacionado con factores alérgicos, estrés o contacto con irritantes.
También debe considerarse la psoriasis en placas, que puede afectar las plantas de los pies con placas bien delimitadas, eritematosas, cubiertas de escamas blanquecinas gruesas y adherentes, frecuentemente acompañadas de lesiones similares en otras zonas (cuero cabelludo, codos, rodillas) o signos ungueales como pitting o onicólisis. Además, el hipotiroidismo, la deficiencia de biotina o ácidos grasos esenciales, y el uso crónico de calzado inadecuado (cerrado, no transpirable) contribuyen a la sequedad cutánea y descamación.
Es fundamental descartar infecciones bacterianas secundarias, sobre todo si hay signos de inflamación aguda (calor, edema, exudado purulento) o fiebre. Se recomienda acudir a un dermatólogo para realizar un examen físico detallado, prueba de KOH en raspado cutáneo y, si es necesario, dermatoscopia o biopsia. El tratamiento varía según la etiología: antifúngicos tópicos o sistémicos para micosis, corticoides tópicos de potencia adecuada para eccema o psoriasis, suplementación específica en casos de deficiencias nutricionales, y medidas generales como hidratación frecuente con emolientes sin fragancia y uso de calzado de materiales transpirables.