¿Qué cirugías estéticas se pueden realizar simultáneamente?
Es posible combinar ciertos procedimientos estéticos quirúrgicos en una sola intervención, siempre que se evalúe cuidadosamente la seguridad del paciente, la complejidad técnica de cada cirugía, la duración total de la operación y la capacidad de recuperación. Algunas combinaciones frecuentes y médicamente aceptadas incluyen: ritidectomía (lifting facial) con blefaroplastia superior e inferior, rinoplastia con mentoplastia o lifting cervical, y abdominoplastia con liposucción de flancos o caderas. También es común asociar una mastopexia con implantes mamarios, siempre que el estado general del paciente sea óptimo y no existan contraindicaciones como obesidad mórbida, tabaquismo activo, enfermedades cardiovasculares descontroladas o alteraciones de la coagulación.
No obstante, la decisión de realizar múltiples cirugías simultáneamente debe tomarse de forma individualizada, tras una evaluación integral por parte de un cirujano plástico certificado y en coordinación con otros especialistas si es necesario (por ejemplo, anestesiólogo, cardiólogo o neumólogo). Factores clave a considerar son la edad del paciente, su reserva fisiológica, el tiempo quirúrgico estimado (se recomienda no superar las 6 horas en procedimientos electivos para minimizar riesgos), la vía de acceso anatómica compartida y la carga inflamatoria postoperatoria acumulada. Combinaciones demasiado extensas —como lifting facial completo, abdominoplastia y aumento mamario en un solo acto— incrementan significativamente el riesgo de complicaciones como tromboembolismo venoso, infección, retraso en la cicatrización o necesidad de reintervención.
En resumen, la simultaneidad de cirugías estéticas es factible y frecuente en la práctica clínica, pero jamás debe priorizarse la conveniencia logística sobre la seguridad del paciente. El objetivo primordial es garantizar resultados estéticos armoniosos sin comprometer la integridad fisiológica ni aumentar innecesariamente la morbilidad perioperatoria.