¿Qué es la neumonía causada por Klebsiella pneumoniae?
La neumonía por Klebsiella pneumoniae es una infección bacteriana grave del parénquima pulmonar causada por la bacteria gramnegativa Klebsiella pneumoniae. Esta especie forma parte de la microbiota habitual del tracto gastrointestinal y de las vías respiratorias superiores en personas sanas, pero puede volverse patógena cuando el sistema inmunitario está comprometido o tras alteraciones anatómicas o funcionales del aparato respiratorio.
Es especialmente frecuente en pacientes con factores de riesgo como alcoholismo crónico, diabetes mellitus no controlada, insuficiencia renal, enfermedad hepática avanzada, neoplasias, tratamiento inmunosupresor o estancia prolongada en unidades de cuidados intensivos. Clínicamente, suele presentarse de forma aguda con fiebre alta, escalofríos, tos productiva con esputo mucopurulento —a menudo característico por su aspecto viscoso y «en gelatina»—, dolor torácico pleurítico y disnea. En casos graves, puede evolucionar hacia necrosis pulmonar, abscesos, empiema o sepsis.
El diagnóstico se basa en la correlación clínica, radiológica (radiografía de tórax que puede mostrar consolidación lobar, a menudo con tendencia a la cavitación) y microbiológica, siendo fundamental el aislamiento de la bacteria en cultivo de esputo, líquido pleural o sangre. La identificación precisa mediante técnicas como la espectrometría de masas (MALDI-TOF) o secuenciación génica permite diferenciar cepas hipervirulentas o multirresistentes, lo cual tiene implicaciones terapéuticas cruciales.
El tratamiento empírico inicial debe cubrir posibles cepas productoras de betalactamasas de espectro extendido (BLEE) o carbapenemasas, por lo que se recomienda combinaciones como cefepima más amikacina, o meropenem más colistina, ajustándose posteriormente según los resultados de sensibilidad. La duración típica es de 14 a 21 días, aunque puede prolongarse en presencia de complicaciones. La prevención incluye medidas de control de infecciones en entornos hospitalarios, optimización del estado nutricional e inmunológico del paciente y vigilancia activa de brotes asociados a dispositivos invasivos.