¿Cuáles son las causas de la sensación de tener algo atrapado en el esófago?
La sensación de tener algo atrapado en el esófago —conocida médicamente como sensación de cuerpo extraño o globus faríngeo cuando no hay una obstrucción real— puede tener múltiples causas, desde trastornos funcionales benignos hasta condiciones estructurales o sistémicas que requieren evaluación médica. Entre las causas más frecuentes se encuentran el reflujo gastroesofágico (ERGE), que provoca inflamación de la mucosa esofágica y espasmos musculares; la esofagitis eosinofílica, caracterizada por infiltración de eosinófilos y asociada a síntomas como disfagia y sensación de bloqueo; y las estenosis esofágicas, ya sean por cicatrización postinflamatoria, anillos de Schatzki o estenosis pepticas.
Otras causas importantes incluyen trastornos motores del esófago, como la acalasia —donde falla la relajación del esfínter esofágico inferior y se altera la peristalsis—, o el espasmo esofágico difuso. También deben descartarse lesiones estructurales: tumores benignos (por ejemplo, leiomiomas) o malignos (como el cáncer de esófago), especialmente si hay pérdida de peso involuntaria, disfagia progresiva o hematemesis. En pacientes mayores o con factores de riesgo (tabaquismo, consumo crónico de alcohol, dieta pobre en frutas y verduras), la sospecha oncológica debe ser alta.
No menos relevante es la causa funcional: el globus faríngeo idiopático, comúnmente vinculado al estrés, la ansiedad o el bruxismo, donde los estudios de imagen y endoscopia resultan normales. Sin embargo, su diagnóstico siempre es de exclusión tras descartar patologías orgánicas. Se recomienda consulta con gastroenterólogo ante síntomas persistentes (>3 semanas), asociados a disfagia, odinofagia, pérdida de peso, vómitos o sangrado digestivo, ya que el estudio inicial suele incluir endoscopia digestiva alta con biopsias dirigidas y, según hallazgos, manometría esofágica o pH-metría.