¿Cuál es la función y el papel de la próstata?
La próstata es una glándula exclusiva del aparato reproductor masculino, ubicada justo debajo de la vejiga urinaria y rodeando la porción inicial de la uretra. Su función principal es producir un líquido prostático que constituye aproximadamente el 25–30 % del volumen total del semen. Este líquido contiene enzimas (como la fosfatasa ácida prostática y la proteasa PSA), fructosa, zinc, citrato y otros factores que nutren y activan a los espermatozoides, mejorando su motilidad y capacidad de fertilización.
Además, la próstata participa activamente en el proceso de eyaculación: durante el orgasmo, sus músculos lisos se contraen rítmicamente para expulsar el líquido prostático hacia la uretra, donde se mezcla con los espermatozoides provenientes de los conductos deferentes y los líquidos secretados por las vesículas seminales. Esta coordinación es esencial para la formación del eyaculado funcional.
Otra función fisiológica clave es su papel como barrera inmunológica: secreta inmunoglobulinas (principalmente IgA secretora) y péptidos antimicrobianos que ayudan a proteger las vías genitourinarias contra infecciones bacterianas y virales. Asimismo, contribuye al control del flujo urinario mediante su relación anatómica con la uretra prostática —cualquier aumento de su tamaño (hiperplasia benigna) puede comprimir la uretra y causar síntomas obstructivos como chorro débil, micción intermitente o retención urinaria.
Es importante destacar que la próstata está bajo regulación hormonal, especialmente por la testosterona y su metabolito activo, la dihidrotestosterona (DHT), lo que explica su crecimiento durante la pubertad y su involución o hipertrofia en la edad avanzada. Su evaluación clínica incluye tacto rectal, determinación sérica de antígeno prostático específico (PSA) y, cuando corresponde, ecografía transrectal o biopsia dirigida.