¿Es bueno beber leche durante la menstruación?
Beber leche durante la menstruación es perfectamente seguro y, en muchos casos, incluso beneficioso. La leche es una fuente natural de calcio, vitamina D, potasio y proteínas de alta calidad, nutrientes que pueden ayudar a mitigar algunos síntomas comunes del síndrome premenstrual (SPM) y la menstruación, como los calambres musculares, la irritabilidad, la fatiga y los cambios de humor. El calcio, por ejemplo, participa en la regulación de la contracción muscular y su déficit se ha asociado con mayor intensidad de los cólicos menstruales.
No obstante, algunas personas pueden experimentar molestias gastrointestinales —como hinchazón, gases o diarrea— durante la menstruación debido a cambios hormonales (especialmente el aumento de las prostaglandinas), lo que puede exacerbar una intolerancia previa a la lactosa. Si ya tienes diagnóstico de intolerancia a la lactosa o notas que la leche agrava tus síntomas digestivos en esos días, es razonable optar por alternativas sin lactosa (leche de soja, avena o almendra fortificadas con calcio y vitamina D) o reducir temporalmente su consumo.
También es importante considerar la calidad y cantidad: se recomienda preferir leche entera o semidescremada sin azúcares añadidos, evitando bebidas lácteas ultraprocesadas con alto contenido de azúcar o grasas saturadas, que podrían favorecer la inflamación o la retención de líquidos. En resumen, no existe contraindicación médica general para consumir leche durante la menstruación; la decisión debe basarse en la tolerancia individual, el estado nutricional y las necesidades específicas de cada persona.