¿Qué ejercicios de pérdida de peso son adecuados durante la menstruación?
Desde el punto de vista endocrinológico, durante la menstruación es posible y seguro realizar actividad física moderada, siempre que no existan contraindicaciones individuales como dolor pélvico intenso, sangrado abundante (menorragia), anemia significativa o trastornos del equilibrio hormonal previamente diagnosticados. Las actividades recomendadas incluyen caminata rápida, yoga suave, natación recreativa y ejercicios de fuerza leve con bajo impacto, ya que favorecen la circulación, reducen la retención hídrica y alivian los síntomas premenstruales sin sobrecargar el sistema nervioso autónomo ni alterar la homeostasis endocrina.
No se recomienda iniciar rutinas nuevas, ni practicar entrenamientos de alta intensidad, HIIT, levantamiento pesado o ejercicios abdominales agresivos en esta fase, debido a la disminución fisiológica de los niveles de estrógenos y progesterona, lo que puede afectar la resistencia muscular, la recuperación y la estabilidad emocional. Además, el aumento relativo de la prostaglandina F2α contribuye a la contractilidad uterina y puede exacerbar calambres si se realiza esfuerzo físico excesivo.
Es fundamental individualizar la prescripción del ejercicio según el perfil hormonal, la sintomatología personal y los resultados de estudios complementarios (como perfil tiroideo, hierro sérico, ferritina y hormonas sexuales). En caso de alteraciones menstruales recurrentes asociadas a pérdida de peso acelerada o práctica extenuante de ejercicio, debe descartarse un trastorno funcional hipotalámico —como el síndrome de amenorrea por estrés—, que requiere abordaje multidisciplinar con endocrinólogo, nutricionista y psicólogo especializado.