¿Para quiénes es adecuado el nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+)?
La nicotinamida adenina dinucleótido (NAD⁺) es una coenzima esencial presente en todas las células humanas, fundamental para procesos metabólicos clave como la producción de energía mitocondrial, la r
La nicotinamida adenina dinucleótido (NAD⁺) es una coenzima esencial presente en todas las células humanas, fundamental para procesos metabólicos clave como la producción de energía mitocondrial, la reparación del ADN y la regulación de las vías de señalización celular relacionadas con el envejecimiento. Aunque el cuerpo sintetiza NAD⁺ de forma endógena, sus niveles disminuyen progresivamente con la edad y también pueden verse afectados por factores como el estrés oxidativo crónico, la obesidad, la inactividad física o ciertas patologías neurodegenerativas y metabólicas.
Actualmente, no existe un grupo poblacional específico aprobado oficialmente para la suplementación con precursores de NAD⁺ —como la nicotinamida ribósido (NR) o la mononucleótido de nicotinamida (NMN)— ni se recomienda su uso rutinario en la población sana. Sin embargo, diversos estudios clínicos preliminares sugieren que ciertos grupos podrían beneficiarse potencialmente bajo supervisión médica: personas mayores con alteraciones objetivas en la función mitocondrial o fatiga crónica refractaria; pacientes con enfermedades neurodegenerativas en fase temprana, como la enfermedad de Alzheimer o Parkinson, donde se ha observado una disminución significativa de NAD⁺ en tejidos cerebrales; y sujetos con síndromes metabólicos asociados a resistencia a la insulina o disfunción hepática, en los que la restauración de los niveles de NAD⁺ podría modular positivamente la actividad de las sirtuinas y mejorar la homeostasis energética.
Es crucial destacar que la suplementación con precursores de NAD⁺ no está autorizada por las agencias reguladoras —como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) o la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)— para el tratamiento, prevención o diagnóstico de ninguna enfermedad. Su uso debe considerarse experimental y únicamente dentro de ensayos clínicos rigurosos o bajo estricta indicación y seguimiento por parte de un especialista en medicina interna, geriatría o neurología. Además, se desaconseja su automedicación debido a posibles interacciones farmacológicas —especialmente con anticoagulantes o fármacos metabolizados por el citocromo P450— y a la falta de datos a largo plazo sobre seguridad y eficacia.
En resumen, aunque el interés científico por el NAD⁺ sigue creciendo, su aplicación clínica sigue siendo objeto de investigación activa. La decisión de considerar su suplementación debe basarse en evidencia individualizada, evaluación integral del estado de salud y criterio profesional, nunca en recomendaciones generalizadas o tendencias sin respaldo científico sólido.