¿Qué es la hemorragia uterina disfuncional?
La hemorragia uterina disfuncional (HUD) es un trastorno menstrual frecuente caracterizado por sangrados anormales del útero sin evidencia de patología orgánica subyacente —es decir, sin causas estruc
La hemorragia uterina disfuncional (HUD) es un trastorno menstrual frecuente caracterizado por sangrados anormales del útero sin evidencia de patología orgánica subyacente —es decir, sin causas estructurales como miomas, pólipos endometriales, cáncer de endometrio o alteraciones de la coagulación.
Su mecanismo fisiopatológico principal se relaciona con una desregulación del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, lo que provoca alteraciones en la ovulación. En muchos casos, la HUD corresponde a una anovulación crónica: los ovarios no liberan óvulos de forma regular, lo que impide la formación del cuerpo lúteo y, consecuentemente, la producción sostenida de progesterona. Sin esta hormona, el endometrio se somete a una estimulación estrogénica no contrarrestada, lo que favorece su hiperplasia y, eventualmente, desprendimientos irregulares e impredecibles.
Esta condición puede manifestarse en cualquier etapa reproductiva, pero es especialmente común en los extremos del ciclo fértil: durante la menarquía —cuando el eje hormonal aún no ha madurado completamente— y en la perimenopausia —cuando comienza la disminución progresiva de la reserva folicular y la función ovárica se vuelve errática.
El diagnóstico requiere exclusión cuidadosa de otras causas de sangrado uterino anormal (SUA), mediante historia clínica detallada, exploración ginecológica, ecografía transvaginal y, según indicación, biopsia endometrial o histeroscopia. La clasificación PALM-COEIN (de la FIGO) ayuda a sistematizar el abordaje diferencial, reservando el término «disfuncional» únicamente para los casos en los que no se identifica una causa estructural, endometrial, iatrogénica ni asociada a trastornos de la coagulación.
El tratamiento se personaliza según la edad, la gravedad del sangrado, la presencia de anemia y las preferencias reproductivas. Las opciones incluyen anticonceptivos hormonales combinados, progestágenos cíclicos o continuos, dispositivos intrauterinos liberadores de levonorgestrel, y, en casos refractarios o con contraindicaciones, intervenciones quirúrgicas como la ablación endometrial o la histerectomía.