¿Qué causa el acúfeno en el oído largo?
El término «oreja larga» no corresponde a una entidad médica reconocida ni está asociado con el acúfeno (zumbido en los oídos). En la literatura médica actual, no existe evidencia científica que vincu
El término «oreja larga» no corresponde a una entidad médica reconocida ni está asociado con el acúfeno (zumbido en los oídos). En la literatura médica actual, no existe evidencia científica que vincule la longitud de la oreja externa con la aparición, intensidad o persistencia del acúfeno.
El acúfeno es un síntoma auditivo subjetivo caracterizado por la percepción de sonidos —como zumbidos, silbidos, rugidos o chasquidos— sin una fuente acústica externa. Su fisiopatología es multifactorial y puede originarse en distintos niveles del sistema auditivo: desde alteraciones cocleares (por ejemplo, pérdida auditiva inducida por ruido o presbiacusia), hasta disfunciones en las vías auditivas centrales o en estructuras límbicas implicadas en la modulación emocional del sonido.
Otras causas frecuentes incluyen otitis media crónica, otosclerosis, tumores del ángulo pontocerebeloso (como el neurinoma del nervio vestibulococlear), trastornos vasculares (acúfenos pulsátiles), bruxismo, alteraciones cervicales o efectos secundarios de medicamentos ototóxicos (como aminoglucósidos, salicilatos en altas dosis o ciertos quimioterápicos).
Es fundamental descartar patologías subyacentes mediante una evaluación audiológica completa —que incluya audiometría tonal y vocal, impedanciometría y, si se indica, potenciales evocados auditivos— junto con una exploración otológica rigurosa. En casos seleccionados, se recomienda imagen por resonancia magnética para evaluar estructuras retrocochleares.
La gestión del acúfeno debe ser integral: aborda tanto los aspectos sensoriales como los psicológicos y conductuales. Las estrategias terapéuticas validadas incluyen la reentrenamiento del acúfeno (TRT), la terapia cognitivo-conductual (TCC) y, cuando hay pérdida auditiva asociada, la adaptación de audífonos o dispositivos de enmascaramiento sonoro.
Ante la aparición de acúfenos persistentes, nuevos, unilaterales o acompañados de hipoacusia, vértigo o alteraciones neurológicas, se recomienda consulta especializada con otorrinolaringólogo y audiólogo para diagnóstico diferencial y manejo personalizado.