¿Qué causa el eccema?
El eccema, también conocido como dermatitis atópica, es una afección inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por picor intenso, eritema, sequedad cutánea y, en fases agudas, exudación o for
El eccema, también conocido como dermatitis atópica, es una afección inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por picor intenso, eritema, sequedad cutánea y, en fases agudas, exudación o formación de costras. Su origen no se atribuye a una única causa, sino a una interacción compleja entre factores genéticos, alteraciones en la barrera cutánea y disfunción del sistema inmunitario.
Desde el punto de vista genético, se ha identificado una fuerte asociación con mutaciones en el gen FLG, que codifica la filagrina: una proteína esencial para la integridad de la capa córnea. Estas mutaciones comprometen la función barrera de la piel, facilitando la pérdida transepidérmica de agua y la penetración de alérgenos, irritantes y patógenos. Además, existe una predisposición hereditaria clara: los hijos de padres con eccema, asma o rinitis alérgica tienen un riesgo significativamente elevado de desarrollar la enfermedad.
Paralelamente, se observa una respuesta inmunitaria Th2 sesgada, con aumento de citocinas como la interleucina-4 (IL-4), IL-13 e IL-31, que promueven la inflamación cutánea, la hipersensibilidad y el prurito. En etapas crónicas, también participan mecanismos Th1 y Th17, contribuyendo a la lichenificación y al engrosamiento dérmico.
Otros factores desencadenantes o agravantes incluyen exposición a jabones agresivos, cambios bruscos de temperatura y humedad ambiental, estrés psicológico, alérgenos aéreos (como ácaros del polvo o pólenes) y ciertos alimentos —sobre todo en niños pequeños—, aunque su papel como causa directa sigue siendo objeto de evaluación rigurosa en cada caso individual.