¿Cuáles son los efectos secundarios de la gammagrafía PET-CT?
La tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada (PET-CT) es una técnica de imagen avanzada ampliamente utilizada en oncología, neurología y cardiología para la detección
La tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada (PET-CT) es una técnica de imagen avanzada ampliamente utilizada en oncología, neurología y cardiología para la detección temprana, caracterización y seguimiento de enfermedades. Aunque es un procedimiento seguro y bien tolerado en la mayoría de los pacientes, puede asociarse a efectos adversos mínimos y riesgos controlables.
El principal componente del examen es la administración intravenosa de un radiotrazador, habitualmente el fluorodesoxiglucosa marcada con flúor-18 (18F-FDG). Este compuesto se acumula preferentemente en tejidos con alta actividad metabólica —como tumores, zonas inflamatorias o áreas cerebrales activas— permitiendo su visualización mediante detección de los positrones emitidos. La dosis de radiación recibida es moderada: oscila entre 10 y 25 mSv, dependiendo del protocolo y del peso corporal del paciente, y se considera aceptable dentro de los estándares de seguridad radiológica.
Los efectos secundarios son infrecuentes y generalmente leves. El más común es una reacción local transitoria en el sitio de inyección —como enrojecimiento, calor o ligera molestia— que desaparece espontáneamente. En menos del 0,1 % de los casos se han descrito reacciones alérgicas leves, como urticaria o prurito; las reacciones anafilácticas son extremadamente raras. Algunos pacientes pueden experimentar ansiedad o claustrofobia durante el examen, especialmente si presentan antecedentes de trastornos de ansiedad o dificultad para permanecer inmóviles.
No se han documentado efectos tóxicos sistémicos ni daño renal atribuible directamente al 18F-FDG, ya que este compuesto no tiene actividad farmacológica significativa y se elimina predominantemente por vía renal en pocas horas. No obstante, se recomienda hidratación adecuada tras el estudio para favorecer su excreción. En pacientes con diabetes mellitus, es fundamental ajustar la glucemia previa al examen, pues niveles elevados de glucosa sérica pueden reducir la captación del trazador y comprometer la calidad diagnóstica.
La PET-CT está contraindicada en mujeres embarazadas, salvo en situaciones clínicamente justificadas y tras evaluación multidisciplinar rigurosa, debido al potencial riesgo fetal por exposición ionizante. En lactantes, se recomienda suspender la lactancia materna durante 12–24 horas tras la administración del radiotrazador, según indicaciones del servicio de medicina nuclear.
En resumen, la PET-CT es una herramienta diagnóstica de alto valor clínico con un perfil de seguridad favorable. Su correcta indicación, preparación del paciente y supervisión por personal especializado minimizan cualquier riesgo potencial, garantizando una relación beneficio-riesgo óptima.