¿Qué medicamentos procinéticos existen?
Los procinéticos son una clase de fármacos que estimulan la motilidad gastrointestinal, mejorando el vaciamiento gástrico y coordinando los movimientos peristálticos del tracto digestivo. Su uso está
Los procinéticos son una clase de fármacos que estimulan la motilidad gastrointestinal, mejorando el vaciamiento gástrico y coordinando los movimientos peristálticos del tracto digestivo. Su uso está indicado principalmente en trastornos funcionales como la gastroparesia, la dispepsia funcional y el reflujo gastroesofágico refractario, así como en situaciones postoperatorias o secundarias a diabetes mellitus.
Entre los procinéticos más utilizados en la práctica clínica se encuentran los agonistas dopaminérgicos de tipo 2, como la metoclopramida y la domperidona. La metoclopramida actúa tanto a nivel central como periférico, bloqueando los receptores D₂ y estimulando los receptores 5-HT₄, lo que favorece la liberación de acetilcolina en la pared gástrica. Sin embargo, su uso requiere precaución por su potencial neurotóxico, especialmente con tratamientos prolongados o en pacientes mayores, debido al riesgo de discinesia tardía.
La domperidona, en cambio, presenta menor penetración en el sistema nervioso central, lo que reduce significativamente el riesgo de efectos adversos neurológicos; no obstante, exige evaluación cuidadosa de la función cardíaca, dado su perfil de prolongación del intervalo QT. Otros agentes incluyen el itopridio —un inhibidor dual de la acetilcolinesterasa y antagonista de los receptores D₂—, ampliamente utilizado en Japón y algunos países asiáticos, y el prucaloprida, un agonista selectivo de receptores 5-HT₄, aprobado fundamentalmente para el estreñimiento crónico severo, aunque también muestra efectos procinéticos gástricos en estudios recientes.
Es esencial recordar que la selección del procinético debe individualizarse según la patología subyacente, el perfil de seguridad del paciente, las comorbilidades cardiovasculares o neurológicas y las posibles interacciones farmacológicas. Su empleo debe ser siempre supervisado por un médico especialista y limitado en duración, evitando la automedicación.