¿Por qué pica todo el cuerpo durante el embarazo y cómo aliviarlo?
El prurito generalizado durante el embarazo es un síntoma frecuente, pero no debe ser ignorado ni tratado de forma empírica. Aunque en muchos casos se debe a cambios fisiológicos —como la sequedad cut
El prurito generalizado durante el embarazo es un síntoma frecuente, pero no debe ser ignorado ni tratado de forma empírica. Aunque en muchos casos se debe a cambios fisiológicos —como la sequedad cutánea por estiramiento de la piel o alteraciones hormonales—, también puede ser la primera manifestación de patologías hepáticas subyacentes, especialmente la colestasis intrahepática del embarazo (CIE), una condición potencialmente grave tanto para la madre como para el feto.
La CIE se caracteriza por un aumento de los ácidos biliares séricos, lo que desencadena un prurito intenso, generalmente sin lesiones cutáneas visibles, que suele comenzar en las palmas de las manos y las plantas de los pies y luego se extiende al tronco y miembros. El picor empeora por la noche y no mejora con antihistamínicos convencionales. Su diagnóstico requiere la determinación de los ácidos biliares totales en sangre, junto con pruebas hepáticas (ALT, AST, GGT, fosfatasa alcalina) y descarte de otras causas de disfunción hepática.
Otras causas menos frecuentes, pero igualmente relevantes, incluyen dermatosis papulosa del embarazo, erupción polimorfa del embarazo y reacciones alérgicas a productos tópicos o medicamentos. En todos los casos, es fundamental realizar una evaluación clínica integral: anamnesis detallada, exploración física minuciosa y pruebas complementarias dirigidas.
El tratamiento depende de la causa identificada. En la CIE, el ácido ursodesoxicólico es el fármaco de primera línea, ya que reduce los niveles de ácidos biliares y mejora los síntomas, además de disminuir el riesgo de complicaciones fetales como sufrimiento fetal agudo o muerte intrauterina. Se recomienda también el monitoreo fetal estrecho y, en algunos casos, la inducción del parto antes de término. Para el prurito leve asociado a xerosis, se indican emolientes hipolergénicos, baños breves con agua tibia y evitación de jabones agresivos.
Ante cualquier prurito persistente, progresivo o acompañado de ictericia, orinas oscuras, heces acólicas o fatiga intensa, la paciente debe acudir de inmediato a su equipo obstétrico o hepatológico. El diagnóstico temprano y la intervención adecuada son clave para garantizar un resultado obstétrico seguro.