¿Es efectiva la acupuntura para la tendovaginitis? Causas y mecanismos de esta afección
La tendinopatía estenosante, comúnmente conocida como «tendosinovitis estenosante» o, en el lenguaje coloquial, «dedo en gatillo», es una afección inflamatoria que afecta la vaina sinovial que rodea l
La tendinopatía estenosante, comúnmente conocida como «tendosinovitis estenosante» o, en el lenguaje coloquial, «dedo en gatillo», es una afección inflamatoria que afecta la vaina sinovial que rodea los tendones flexores de los dedos y del pulgar. Se caracteriza por dolor localizado, rigidez matutina, chasquidos o bloqueos al intentar flexionar o extender el dedo, y, en casos avanzados, puede producirse una fijación en flexión.
Su origen se relaciona principalmente con movimientos repetitivos y sobrecarga mecánica crónica —como teclear prolongadamente, usar herramientas manuales, tocar instrumentos musicales o realizar tareas domésticas exigentes—, lo que desencadena microtraumatismos acumulativos. Factores de riesgo adicionales incluyen la artritis reumatoide, la diabetes mellitus, la menopausia y ciertas infecciones. Anatómicamente, se observa un engrosamiento de la vaina tendinosa y del retináculo fibroso (especialmente en la polea A1), lo que limita el deslizamiento fisiológico del tendón y favorece la formación de nódulos tendinosos.
Respecto a la acupuntura, diversos estudios clínicos controlados y revisiones sistemáticas sugieren que puede constituir una opción terapéutica complementaria eficaz, especialmente en estadios leves a moderados. La evidencia indica que su mecanismo de acción implica la modulación del dolor a nivel central (activación de vías inhibitorias opioides y serotonérgicas), la reducción de mediadores inflamatorios locales (como IL-6 y TNF-α) y la mejora de la microcirculación peritendinosa. No obstante, su efectividad depende de la experiencia del profesional, la correcta selección de puntos (como *LI4*, *SJ5*, *TE5* y puntos Ashi locales), y su integración con otras medidas conservadoras: reposo funcional, uso de férulas nocturnas, ejercicios de estiramiento guiados y, en algunos casos, infiltraciones con corticoides bajo guía ecográfica.
Es fundamental destacar que la acupuntura no sustituye el diagnóstico diferencial ni el manejo integral de la patología. Ante síntomas persistentes, deformidad progresiva o pérdida funcional significativa, debe valorarse la intervención quirúrgica —como la liberación percutánea o abierta de la polea A1—, cuya tasa de éxito supera el 90 % en series especializadas.