¿Qué hacer si se presenta dolor lumbar y abdominal el quinto día después de un aborto inducido?
Si experimenta dolor lumbar y abdominal el quinto día después de un aborto inducido (interrupción del embarazo), es fundamental evaluar cuidadosamente la intensidad, características y posibles señales de alarma. Es normal tener molestias leves a moderadas durante los primeros días tras el procedimiento, debido a las contracciones uterinas que ayudan a detener el sangrado y a la recuperación del útero. Sin embargo, el dolor persistente, intenso o progresivo —especialmente si se acompaña de fiebre superior a 38 °C, sangrado abundante (más de una compresa saturada cada hora durante dos horas consecutivas), secreción vaginal fétida, mareo, taquicardia o sensación de desvanecimiento— requiere atención médica inmediata, ya que podría indicar complicaciones como infección pélvica, restos placentarios o perforación uterina.
En ausencia de signos de alarma, se recomienda reposo relativo, evitar esfuerzos físicos intensos, levantar objetos pesados o realizar relaciones sexuales durante al menos 14 días, mantener una buena higiene íntima y beber suficientes líquidos. El uso de analgésicos comunes como paracetamol o ibuprofeno (si no hay contraindicaciones médicas) puede aliviar el dolor temporalmente. No obstante, cualquier dolor que no mejore en 24–48 horas, que empeore o que se asocie con otros síntomas debe ser valorado presencialmente por un ginecólogo, quien podrá realizar una exploración física, ecografía pélvica y, si corresponde, estudios complementarios para descartar complicaciones y ajustar el manejo terapéutico.