¿Por qué el bebé de tres meses siempre tiene distensión abdominal?
Es muy común que los bebés de tres meses experimenten distensión abdominal ocasional, ya que su sistema digestivo aún está en desarrollo. Durante este período, el intestino inmaduro puede tener dificultades para procesar eficientemente la leche (ya sea materna o fórmula), lo que favorece la producción excesiva de gases y la acumulación de aire. Además, los recién nacidos y lactantes pequeños tienden a tragar aire durante las tomas —especialmente si la técnica de lactancia no es óptima o si el biberón no tiene un flujo adecuado—, lo cual contribuye significativamente a la sensación de hinchazón y malestar.
Otras causas frecuentes incluyen la inmadurez de la flora intestinal, que aún no ha alcanzado un equilibrio estable, y la posible sensibilidad transitoria a ciertos componentes de la dieta materna (en lactancia materna) o a proteínas de la leche de vaca presentes en algunas fórmulas. No obstante, es fundamental diferenciar la distensión benigna y funcional —que suele acompañarse de llanto intermitente, piernecitas flexionadas y alivio tras expulsar gases o evacuar— de signos de alerta como vómitos biliosos, fiebre, ausencia de deposiciones por más de 48 horas, distensión abdominal dura y progresiva, o letargo. Estos últimos requieren evaluación médica inmediata para descartar patologías como obstrucción intestinal, infección o malabsorción.
Para aliviar la molestia, se recomienda realizar masajes abdominales suaves en sentido horario, aplicar calor local con una toalla tibia (nunca directo ni con temperatura elevada), mantener al bebé en posición vertical durante y después de las tomas, y asegurar una buena técnica de amamantamiento o elección adecuada del biberón y tetina. Si los síntomas persisten más allá de las primeras semanas de vida o interfieren con el aumento de peso, es indispensable consultar al pediatra para valoración individualizada y, si corresponde, estudio complementario.