Can HIV/AIDS be cured?
Actualmente, el VIH/SIDA no tiene cura definitiva. Sin embargo, gracias a los avances en la terapia antirretroviral (TAR), las personas que viven con VIH pueden controlar eficazmente la infección, mantener una carga viral indetectable y disfrutar de una esperanza de vida prácticamente similar a la de la población general, siempre que se inicie y mantenga adecuadamente el tratamiento.
La terapia antirretroviral consiste en la combinación de varios fármacos que inhiben diferentes etapas del ciclo de replicación del virus. Al lograr y mantener una carga viral indetectable (menos de 50 copias/mL) durante al menos seis meses consecutivos, se elimina prácticamente el riesgo de transmisión sexual del VIH —un concepto conocido como «indetectable = intransmisible» (U=U). Además, esto previene el daño progresivo al sistema inmunitario y reduce significativamente el riesgo de desarrollar infecciones oportunistas y cánceres asociados al SIDA.
Aunque se han reportado casos excepcionales de remisión funcional (como el «paciente de Berlín» y el «paciente de Londres»), estos implicaron procedimientos altamente complejos e invasivos —como trasplantes de médula ósea con donantes portadores de una mutación genética rara (CCR5-Δ32)— y no son aplicables ni seguros para la población general. Las investigaciones actuales se centran en estrategias como las vacunas terapéuticas, los agentes latencia-reveladores y las técnicas de edición génica, pero ninguna ha demostrado eficacia clínica suficiente para ser aprobada como cura.
Por ello, el enfoque clínico actual sigue siendo el diagnóstico temprano, la iniciación inmediata de TAR y el seguimiento continuo con controles virales e inmunológicos. Con adherencia terapéutica adecuada, el VIH se ha transformado en una condición crónica manejable, no en una sentencia de muerte.