¿Por qué aumentan las células epiteliales en el análisis de orina durante el embarazo?
Un hallazgo frecuente en el análisis de orina de mujeres embarazadas es un aumento del número de células epiteliales. Este resultado, aunque puede generar inquietud, no siempre indica una patología gr
Un hallazgo frecuente en el análisis de orina de mujeres embarazadas es un aumento del número de células epiteliales. Este resultado, aunque puede generar inquietud, no siempre indica una patología grave y debe interpretarse en contexto clínico.
Las células epiteliales son células que recubren las superficies internas y externas del cuerpo, incluyendo las vías urinarias. En una muestra de orina normal, se observan escasas células epiteliales —generalmente menos de 5 por campo microscópico de alta potencia (HPF)—. Durante el embarazo, es común detectar un ligero incremento, especialmente de células epiteliales escamosas provenientes de la uretra o la vagina, debido a los cambios hormonales, la mayor descamación fisiológica y la presión mecánica ejercida por el útero en crecimiento sobre la vejiga y las estructuras adyacentes.
No obstante, un recuento significativamente elevado —particularmente si se acompañan de leucocitos, bacterias, nitritos o síntomas como disuria, polaquiuria, dolor suprapúbico o fiebre— puede sugerir una infección del tracto urinario (ITU), como cistitis o pielonefritis. Estas infecciones requieren diagnóstico y tratamiento oportunos, ya que en el embarazo aumentan el riesgo de complicaciones maternas y fetales, incluyendo parto pretérmino y bajo peso al nacer.
Otras causas menos comunes, pero relevantes, incluyen contaminación de la muestra por secreciones vaginales (especialmente si no se recolecta con técnica de orina de medio flujo), vaginitis asociada a Candida o Trichomonas, o alteraciones renales subyacentes como nefropatía crónica o síndrome nefrótico, aunque estas suelen asociarse con proteinuria, cilindros urinarios u otros hallazgos anormales.
El manejo clínico implica valorar cuidadosamente la historia clínica, los síntomas, el examen físico y los resultados complementarios: cultivo de orina para confirmar infección, prueba de sensibilidad antibiótica y, en casos persistentes o atípicos, ecografía renal y vesical. No se recomienda iniciar antibióticos empíricos sin evidencia microbiológica, salvo en presencia de signos de ITU sintomática o pielonefritis aguda.
En resumen, la presencia de células epiteliales elevadas en la orina durante el embarazo es, con frecuencia, un hallazgo benigno y fisiológico. Sin embargo, su interpretación debe ser integral y nunca aislada, integrando datos clínicos y laboratorios para descartar procesos infecciosos u otras condiciones que requieran intervención específica.