¿Qué riesgos conlleva no retirar el dispositivo intrauterino en mujeres de 79 años?
En mujeres mayores de 79 años que aún conservan un dispositivo intrauterino (DIU) colocado en su momento como método anticonceptivo, la permanencia del dispositivo representa un riesgo clínico signifi
En mujeres mayores de 79 años que aún conservan un dispositivo intrauterino (DIU) colocado en su momento como método anticonceptivo, la permanencia del dispositivo representa un riesgo clínico significativo que requiere evaluación y manejo inmediato.
El DIU no está diseñado para permanecer indefinidamente en el útero. Su vida útil varía según el tipo: los dispositivos hormonales suelen tener una duración autorizada de 3 a 7 años, mientras que los de cobre pueden usarse hasta 10 años. Más allá de ese período, su eficacia anticonceptiva disminuye progresivamente y aumenta el riesgo de complicaciones mecánicas y biológicas.
En pacientes posmenopáusicas —como las mujeres de 79 años—, la atrofia endometrial y cervical reduce la capacidad del útero para retener adecuadamente el DIU. Esto favorece la migración del dispositivo, incluyendo perforación uterina, expulsión parcial o completa, e incluso migración extracorpórea hacia cavidades adyacentes como el abdomen o la pelvis. Además, la atrofia tisular incrementa la susceptibilidad a infecciones ascendentes, pudiendo desencadenar endometritis, salpingitis o, en casos graves, sepsis.
Otro riesgo relevante es la dificultad diagnóstica: síntomas como sangrado vaginal postmenopáusico, dolor pélvico crónico o secreción anormal pueden atribuirse erróneamente al envejecimiento o a patologías benignas, cuando en realidad podrían ser manifestaciones de una complicación relacionada con el DIU olvidado o no retirado.
La retirada del DIU en esta población requiere planificación especializada. Debido a la rigidez cervical y la atrofia uterina, puede ser necesaria la aplicación previa de estrógenos tópicos o la dilatación cervical controlada bajo sedación. En algunos casos, la extracción debe realizarse mediante histeroscopia para garantizar la seguridad y evitar lesiones iatrogénicas.
Se recomienda encarecidamente que todas las mujeres en edad posmenopáusica hayan sido evaluadas ginecológicamente para confirmar la remoción del DIU antes de los 55 años —o dentro de los 5 años posteriores a la menopausia—, independientemente de su edad cronológica. La persistencia del dispositivo más allá de este plazo constituye una indicación absoluta de extracción, incluso en ausencia de síntomas.